Edgar: de fichaje top del Almería a jugar de prestado
De competir en Europa y ser un futbolista codiciado por Vicente Moreno y Rubi a salir del club temporada tras temporada: lo suyo no tiene explicación

Edgar pasó de titular indiscutible para Rubi a entrar en la lista de descartes.
El fútbol tiene historias que parecen escritas para acabar en éxito y otras que toman caminos imposibles de imaginar. La de Edgar González en el Almería pertenece al segundo grupo. Cuando el club apostó fuerte por su fichaje nadie podía sospechar que un jugador contrastado, con experiencia europea y cartel en Primera División, acabaría encadenando cesiones mientras sigue ligado a la entidad hasta 2028. Llegó como uno de los futbolistas llamados a liderar una nueva etapa y terminó convirtiéndose en uno de los casos más difíciles de entender de los últimos años. Su viaje en rojiblanco ha pasado de la ilusión máxima a una situación que parecía impensable cuando aterrizó en el Mediterráneo.
Llegó como una de las piezas señaladas para consolidar un proyecto ambicioso, heredero de una etapa en la que se hablaba de crecimiento, de mirar hacia la parte noble de la clasificación y de aspirar a cotas mayores. Hoy, mientras defiende la camiseta del Sabadell como cedido, su futuro en el Mediterráneo parece más lejano que nunca. Lo paradójico es que sigue teniendo un largo contrato con la entidad rojiblanca y edad suficiente para ser importante en cualquier proyecto competitivo. Sin embargo, cada mercado de fichajes lo aleja un poco más de aquel protagonismo que parecía garantizado cuando el Almería llamó a su puerta.

Mohamed El Assy presentaba a uno de los grandes fichajes de Primera.
El sueño europeo que acabó en descenso
La temporada 2023-24 comenzó envuelta en expectativas. Edgar llegaba desde un Betis con experiencia europea para un Almería que aspiraba a crecer y mirar más arriba. Vicente Moreno encontró en él un futbolista fiable desde el primer día. Fue titular habitual, pero los malos resultados acabaron derribando el proyecto. La destitución del técnico valenciano y el posterior descenso cambiaron por completo el panorama para un jugador que había aterrizado como una apuesta estratégica. Aquella temporada al presidente Turki Al-Sheikh se le fue la mano con el talonario.

Edgar sigue acumulando salidas desde que fuera apartado por Rubi.
De intocable a descarte inesperado
Con Rubi de nuevo en el banquillo parecía recuperar su sitio natural. El central respondió con profesionalidad y se convirtió en un fijo para el técnico catalán. Por eso sorprendió tanto el giro posterior. De ser uno de los hombres de confianza del entrenador pasó a entrenarse con los descartes. Primero salió cedido al fútbol croata y después al Andorra, dos destinos lejos del protagonismo que había tenido en el Mediterráneo. Rubi hizo una ‘lista negra’ y metió a Edgar.
Un contrato largo y un regreso imposible
Este verano la historia volvió a repetirse. García Pimienta tampoco contó con Edgar y acabó saliendo cedido al Sabadell. Mantiene contrato con el Almería hasta 2028, pero cada temporada parece alejarlo más del primer equipo rojiblanco. Nadie imaginaba este desenlace cuando llegó como fichaje de nivel. Hoy sigue siendo propiedad del club, aunque su regreso parece una misión casi imposible jugando de prestado en otros clubes.