El Almería deja aficionados en la calle sin entradas
El lleno ante Las Palmas desborda la capacidad del estadio con miles de seguidores sin opción

En el último partido ante el Mirandés siendo lunes se dieron cita más de 15.000.
El partido del sábado a las 18:30 horas ante Las Palmas no es un encuentro más en el calendario del Almería. Es una final con todas las letras, de esas que marcan temporadas y deciden destinos. La afición rojiblanca lo ha entendido así desde el primer día y ha respondido como nunca. Si jugando en lunes ante el colista Mirandés fueron más de 15.000 aficionados, la respuesta para esta cita ha superado todos los límites. El problema es que el estadio se ha quedado pequeño.
Las quejas y la frustración han empezado a formar parte de la previa. El lleno está asegurado, pero también la frustración de miles de aficionados… que se quedarán fuera pese a querer acompañar a su equipo en un momento clave. La fiebre por el ascenso ha superado cualquier previsión y el club se ve incapaz de dar respuesta a tanta demanda.
Más allá del sábado, el problema adquiere una dimensión mayor. Si el Almería no logra el ascenso directo y tiene que pasar por el Play Off, se encontrará con rivales que sí cuentan con estadios de mayor capacidad. En una eliminatoria donde el ambiente juega, el equipo rojiblanco partiría con desventaja en su propia casa. Faltan butacas para tanto sentimiento rojiblanco.

El presidente del Almería debe meter la pala al Mediterráneo.
UD Almería
Objetivo UD Almería: 18.323 aficionados, ni un asiento vacío en el Mediterráneo
Rafa Góngora
Una demanda desbordada
La venta de entradas ha sido un reflejo del momento que vive el equipo. La ilusión se ha disparado y la respuesta social ha sido masiva. Abonados, aficionados habituales y seguidores ocasionales han querido estar en el partido más importante del curso hasta la fecha. Pero la realidad es cruda: no hay sitio para todos. Ya no hay colas, pero sí quejas que han marcado la semana en torno al Mediterráneo. y su capacidad insuficiente. El sentimiento general es de orgullo por la respuesta… pero también de frustración por quedarse fuera.

Los seguidores del Almería viven los partidos de casa con enorme pasión.
Un estadio que se queda corto
La capacidad del Mediterráneo vuelve a estar en el foco. No es la primera vez que ocurre, pero sí en el momento más crítico. El crecimiento deportivo del equipo no ha ido de la mano de una ampliación que hoy sería clave para acompañar al equipo en su asalto a Primera. El debate regresa con fuerza en pleno sprint final de la temporada. Lo que ahora falta no es equipo ni ambición, sino espacio para sostener el impulso de toda una provincia.
El factor Play Off
Si el ascenso directo se escapa, el horizonte de la promoción genera inquietud. Equipos con campos más grandes pueden convertir su estadio en una ventaja decisiva. El Almería, en cambio, se enfrenta a un límite estructural que puede pesar en la eliminatoria. No es solo una cuestión de aforo, también de presión ambiental. En ese escenario, cada asiento cuenta y cada garganta suma en una batalla donde cada garganta también decide.