Los pisos que se comieron la vega
Eduardo de Vicente
Hasta los años cincuenta la calle del Estadio estuvo rodeada de vega y establos
Eduardo de Vicente
Hasta los años cincuenta la calle del Estadio estuvo rodeada de vega y establos
Eduardo de Vicente
Eran los operadores, los que habitaban en el interior de las cabinas proyectando la película
Eduardo de Vicente
El monumento que corona la ciudad ha sido venerado, atacado y olvidado desde su inauguración
Eduardo de Vicente
En octubre de 1957 los almerienses donaron dinero, ropa y medicinas a los damnificados
Eduardo de Vicente
Los atletas almerienses de la posguerra destacaban en una población llena de enclenques
Eduardo de Vicente
Los letreros mantienen vivos a negocios que ya no existen
Eduardo de Vicente
Era costumbre encender unas mariposas con aceite para recordar a los ausentes
Eduardo de Vicente
El ‘vinagre’ era aquel tipo que se pasaba las horas bebiendo vino en las bodeguillas
Eduardo de Vicente
Los dueños acabaron presos y ejecutados en Turón y la fábrica, en manos del Control Obrero.
Eduardo de Vicente
Presumíamos de playas cuando en la ciudad las teníamos ocupadas por los cargaderos de mineral