El equipo de Torrecárdenas que busca adelantar el diagnóstico del alzhéimer en Almería
La consulta de demencias del hospital participa en una investigación andaluza que confirma el valor de nuevos biomarcadores sanguíneos para detectar la enfermedad con mayor precisión

De izquierda a derecha Marta Rodríguez, Luis Andrade, Mar Iglesias, Chelo Barranco y David Romera, cinco de los siete miembros de la consulta de demencias de Torrecárdenas.
La consulta de demencias del Hospital Torrecárdenas se ha consolidado en los últimos años como una unidad especializada y reconocida en la atención al deterioro cognitivo en Andalucía. Ahora, además, el hospital participa en una investigación que confirma el potencial de nuevos biomarcadores sanguíneos para diagnosticar antes y con mayor precisión el alzhéimer.
Creada en 2019 por las neurólogas Mar Iglesias y Almudena Aguilera, que ya no trabaja en Almería, la consulta está integrada actualmente por cinco neurólogos: la propia Iglesias, Marta Rodríguez, Luis Andrade, José Enrique Arriola y Estefanía Drzewiscki; además del neuropsicólogo David Romera y la enfermera Chelo Barranco. Los cinco especialistas compaginan esta actividad con el resto de su trabajo en Neurología, y la consulta funciona tres días a la semana, con unos tres pacientes nuevos por sesión y entre siete y nueve revisiones, aunque las cifras varían según la jornada.
Desde la creación de la consulta, la actividad ha ido creciendo y con ella también la demanda. “Tenemos una lista de espera que da miedo”, reconoce Iglesias.
La especialista lleva varios años viendo cómo llegan pacientes y familias preocupados por pérdidas de memoria que no siempre significan que exista una enfermedad neurodegenerativa. “Hay olvidos que son absolutamente normales”, explica. Es el caso de entrar en una habitación y no recordar qué se iba a hacer, perder las llaves o tener un despiste puntual no son, por sí mismos, síntomas de alzhéimer. En cambio, la señal que sí activa las alertas de los especialistas está relacionada con la memoria reciente: no recordar una conversación mantenida poco antes, repetir una llamada porque se ha olvidado que ya se había hablado con esa persona o no acordarse de acontecimientos recientes.
A partir de 70 años
La edad media de los pacientes atendidos en la consulta se sitúa aproximadamente entre los 72 y los 75 años, aunque también se atiende a personas mucho más jóvenes. El inicio más frecuente se produce “en torno a los 70 y tantos”, pero la enfermedad puede aparecer antes y los casos menores de 65 años tienen especial interés para una consulta especializada, tanto por la edad como por las dificultades que en ocasiones presenta el diagnóstico.
El recorrido suele comenzar en Atención Primaria, donde se realiza una primera valoración cuando aparecen problemas de memoria u otras alteraciones cognitivas. A partir de ahí, el paciente puede pasar por las distintas vías de derivación hasta Neurología y, cuando reúne los criterios necesarios, llegar a la consulta de demencias. Aquí, Mar Iglesias considera fundamental el papel que desempeña la enfermera especializada como primer filtro. “Muchas cuestiones pueden resolverse directamente con ella y otras requieren la valoración de uno de los neurólogos”, apunta.
En este modelo asistencial se encuentra también una de las claves de la evolución de la consulta durante los últimos años, que ha ido incorporando profesionales y formas de trabajo multidisciplinares. La experiencia de otros centros, especialmente de hospitales de Granada y Murcia, ha servido también como referencia para desarrollar la atención a los pacientes con deterioro cognitivo en Almería.
Diagnóstico temprano
Mientras el equipo mantiene esta actividad asistencial, Torrecárdenas participa en una investigación andaluza que busca mejorar precisamente una de las cuestiones que más preocupan a los especialistas: conseguir diagnósticos más precisos y en fases más tempranas.
El hospital almeriense forma parte de la Cohorte Andaluza de Alzheimer Neuro-Reca (ANRAC), junto a otros ocho hospitales del Servicio Andaluz de Salud. En el estudio se han analizado más de 300 muestras de pacientes procedentes de las unidades de memoria y se han estudiado diferentes biomarcadores, entre ellos la proteína p-tau217, que está mostrando resultados prometedores para identificar los cambios relacionados con el alzhéimer.
La ventaja de disponer de estos marcadores en sangre es evidente para el paciente, ya que puede evitar en determinados casos pruebas más invasivas. “La sangre nos permite acercarnos mucho más a lo que está pasando en el cerebro sin tener que hacer una punción lumbar a todo el mundo”, explica la neuróloga.
Unos 10.000 casos en Almería
Mientras la Junta de Andalucía sitúa en cerca de 100.000 los afectados en la comunidad autónoma, en Almería no existe un registro oficial que permita conocer con exactitud cuántas personas padecen alzhéimer. La estimación de los especialistas ronda las 10.000 personas.
La importancia de diagnosticar antes la enfermedad ha aumentado además con la llegada de nuevos tratamientos. España ha autorizado dos fármacos antiamiloide que, a diferencia de los tratamientos sintomáticos utilizados hasta ahora, pueden modificar en cierta medida la evolución del alzheimer.
No son, sin embargo, tratamientos milagrosos, tienen contraindicaciones y requieren un seguimiento médico estrecho. Además, su administración es intravenosa y obliga a contar con una infraestructura específica.
Según explica Mar Iglesias, el coste del tratamiento ronda los 20.000 euros anuales por paciente solo en el medicamento, al margen de las resonancias y del resto del seguimiento necesario. A día de hoy no están financiados por la sanidad pública y por tanto no están aún al alcance de toda la población.
Para Iglesias, el camino pasa por seguir investigando y por conseguir que los avances lleguen a la práctica clínica, pero también por consultar cuanto antes cuando aparecen señales que puedan indicar un deterioro cognitivo. “Lo importante es que, cuando alguien note que algo está cambiando, consulte con un profesional, y no buscar primero una explicación en el entorno, no con la vecina del quinto”, insiste.