"Ha sido espectacular": Juan Antonio Jiménez cuenta sus días como oftalmólogo solidario en El Salvador
Este médico del Hospital Universitario Torrecárdenas ha participado en una misión hispano-sueca en el que se han operado a más de 200 pacientes

Arropado por sus pacientes en El Salvador
“Esta experiencia ha sido espectacular. La verdad es que yo no sabía que enganchaba tanto. Ya estoy pensando en la siguiente misión”. Así resume Juan Antonio Jiménez Velázquez, médico oftalmólogo en los servicios del Hospital Universitario Torrecárdenas (HUT) y en el Centro Integral Médico Almerimar (CIMA), su paso durante 15 días por El Salvador en una misión hispano-sueca para atender a cientos de personas con problemas de visión junto a la ONG ‘Vision for all’.
Todo comenzó de forma inesperada. Un día el doctor Jiménez recibió un mensaje, el mismo que muchos oftalmólogos españoles, en el que “pedían colaboración para participar en una misión humanitaria sueca en El Salvador organizada gracias a un hospital de allí y a la embajadora de El Salvador en Suecia, Patricia Godínez, junto a un médico salvadoreño afincando en también en Suecia, Frank Rico. Algunos de los profesionales finalmente no podían ir y pedían participación en España”, una participación que encontraron hasta configurar un equipo de 26 profesionales de los que seis eran españoles.

Momento de una intervención del Dr. Juan Antonio Jiménez
Con el objetivo de atender al mayor número de personas con problemas de visión partieron para trabajar en el Hospital Nacional Zacamil. Al llegar allí se dio cuenta de que “vivimos en una burbuja que es nuestro estado del bienestar”. “El Salvador es un poquito más pequeño que Andalucía, tiene 6,7 millones de habitantes y aquí tenemos 8, y realmente solo hay un hospital con atención oftalmológica con ocho oftalmólogos y con residentes que se están formando”, expone. Sumado a esto, explica que “hay también un déficit de información brutal en los pacientes. Nos encontramos que gente que en sus casas que ni siquiera sabían que su ceguera tenía solución”. Y es que la ceguera o la falta de una visión adecuada tiene una tasa muy alta en este país, por tanto, había mucho trabajo por hacer.
Así, mientras que una parte del equipo formada por optometristas permitía el acceso a graduación y gafas de forma gratuita a unas 3.500 personas, los oftalmólogos comenzaban la atención de unas 500 personas en estos quince días y la realización de unas 200 intervenciones quirúrgicas entre operaciones de cataratas, en las que participó Juan Antonio Jiménez junto al doctor Ignacio Montero procedente de Sevilla, y estrabismo.

Juan Antonio Jiménez durante una de las intervenciones en El Salvador
“Ha sido muy emocionante el poder participar en estas operaciones, sobre todo en las primeras. Cuando salían del quirófano y veían a sus familiares después de años sin poder verlos, a pesar de que no tuvieran aún una visión perfecta, rompían a llorar y nosotros con ellos”, explica. “No esperábamos una reacción tan grande, no éramos conscientes de lo que le podíamos cambiar la vida a estos pacientes. Era la primera vez que me enfrentaba a una situación tan extrema pero ha sido muy satisfactorio”.
Reconoce que también ha sido una experiencia en la que han trabajado mucho, de hecho, se ha roto el mito de los españoles y han sorprendido mucho al resto del equipo por la alta capacidad de trabajo que tienen los médicos de España. “El nivel de la medicina en España es muy alto, de verdad, tenemos que estar orgullosos. Han alucinado un poco con nuestra capacidad de trabajo. Al principio, y me hizo gracia, hacían bromas con la puntualidad, pero al final, hemos sido los españoles los que hacíamos arengas para seguir cogiendo pacientes y haciendo el mayor número de operaciones posibles cada día”, y es que están acostumbrados a atender a mucha gente en sus hospitales y consultas. Eso es un valor añadido.

El Dr. Jiménez junto a una de sus pacientes
A pesar del trabajo, atender a más de 500 personas en 15 días es muchísimo, la experiencia le ha sido tan gratificante que ha dejado a Juan Antonio Jiménez con ganas de más y ya está pensando en la próxima misión. Así, de cara al próximo año “estaban comentando la posibilidad de volver a El Salvador o acudir a una misión en Ecuador. Estamos hablando a un año vista todavía, queda mucho por hacer, pero ojalá que salga el proyecto porque hemos quedado todos encantados”.
Recuerda este oftalmólogo solidario que muchas veces “viene bien tomar distancia y ver nuestra realidad desde otra perspectiva. En realidad somos unos privilegiados. Tenemos mucha suerte en Almería, con tres hospitales a nuestra disposición, ahora van a abrir el de Roquetas de Mar, está también El Toyo… tenemos una red de centros de salud y tenemos el privilegio de poder disfrutar de esto cuando hay sitios en los que hay tantísimas carencias”.