"Tuve que buscar refugio para sobrevivir": Khadija Amin cuenta su historia en Almería
La periodista afgana, refugiada en España, tuvo que huir de Afganistán tras la llegada de los talibanes

Khadija Amin durante el Seminario Líderes del Futuro en Cantoria.
Un día era presentadora del informativo matinal en la televisión nacional afgana y, pocas horas después, estaba escondida en su casa, temiendo por su vida y, a los pocos días, huyendo sin poder despedirse de sus hijos ni de su familia. De esa manera cambió completamente la vida de Khadija Amin, periodista afgana refugiada en España que este sábado compartió su historia con un centenar de jóvenes en el municipio de Cantoria.
Amin ha participado en el Seminario Líderes del Futuro, organizado por la Fundación Eduarda Justo en la sede de Cosentino. Allí relató cómo los talibanes la obligaron a abandonar su país, el precio de comenzar de cero en España y el sentido de su lucha actual: dar voz a las mujeres silenciadas en Afganistán.
“Me obligaron a abandonar mi país” recordó. “Yo no decidí salir, me obligaron a abandonar mi país y buscar un refugio para sobrevivir. Nunca quise ser refugiada”.
"Me obligaron a abandonar mi país y buscar un refugio para sobrevivir. Nunca quise ser refugiada"
El día en que todo cambió
Fue el 15 de agosto de 2021 cuando su vida dio un giro de 180 grados. Por la mañana acudió a la televisión y presentó el informativo a las 9:00 horas, sin imaginar que, en cuestión de horas, todo cambiaría. “En tres horas mi vida cambió totalmente, me obligan a salir de la oficina, dejar todo e irme a casa. Desde ese momento ya no pude ejercer el periodismo porque los talibanes tomaron el control de Afganistán” cuenta.

Khadija presentando el informativo de la televisión afgana.
Precisamente, la llegada de los talibanes marcó el fin de su trabajo en su país, de su libertad y de la vida cotidiana que había conocido. “Fue durísimo para mí porque una mujer que ha estudiado y ha luchado por sus derechos, de repente, en unas horas te quitan todo”.
Pero no se rendía. Aquella misma semana, mientras seguía hablando con medios internacionales sobre la situación en Afganistán, comenzaron a llegar las amenazas de los talibanes. Finalmente, Amin entendió que quedarse ya no era una opción. El 22 de agosto recibió la llamada de una periodista española para trasladarla a España y tuvo que “salir corriendo”. “No me dio tiempo ni a despedirme de mis hijos ni de mi familia. Solo cogí la bandera de mi país” explica.
"No me dio tiempo ni a despedirme de mis hijos ni de mi familia"
Llegada a España
Su llegada a España tampoco fue sencilla. Dejó su destino en Salamanca para mudarse a Madrid. Durante los primeros días trabajó hasta altas horas de la madrugada en una pizzería y muchas veces tuvo que dormir en parques o compartir el suelo de la casa de un amigo. “Fue durísimo para mí pero de esta experiencia he aprendido muchas cosas. Una refugiada no llega aquí y ya lo tiene todo. Para lograr algo hay que luchar y trabajar mucho”.
A día de hoy, Khadija es presidenta de la asociación Esperanza de Libertad, desde la que ha ayudado a 35 mujeres afganas a encontrar refugio en España y promueve proyectos de educación online para niñas privadas de estudiar en su país. “En Afganistán las niñas no pueden estudiar, está prohibido. Y ahora estamos intentando hacer este proyecto para que puedan estudiar online y tengan esta oportunidad. Queremos dar una esperanza para estas mujeres, porque sino Afganistán está casi olvidada”.
Lucha por los derechos de las mujeres
“Desde que entraron los talibanes, empezaron a borrar a las mujeres” cuenta. “En Afganistán, las mujeres no pueden hacer nada, solo respirar”.

Khadija durante el Seminario Líderes del Futuro.
De hecho, una de las principales consecuencias de su llegada al poder, fue la eliminación de ministerios que protegían a las mujeres: “Eliminaron el Ministerio de Asuntos de la Mujer y lo reemplazaron por el Ministerio de la Propagación de la Virtud y Prevención del Vicio” o lo que es igual, comenzaron a imponer leyes sobre las mujeres.
"En Afganistán, las mujeres no pueden hacer nada, solo respirar"
Afganistán antes del silencio: un país donde las mujeres tenían voz
Hace apenas 50 años, Afganistán era un país donde las mujeres tenían derechos, podían estudiar, trabajar y participar activamente en la sociedad. “Era un país libre y las mujeres tenían derechos y en los últimos 20 también había democracia. Pero, desafortunadamente, con la llegada de los talibanes las mujeres se quedaron sin derechos. No pueden siquiera hablar en público”.
Aún así, muchas de ellas siguen luchando por sus derechos, aunque no pueden hacerlo libremente. “Las mujeres afganas son muy valientes, están luchando en clandestinidad para que la causa no quede en el olvido y para que el mundo nos escuche tienen que luchar escondiéndose”.
Sus voces han desaparecido de los medios nacionales, y las mujeres afganas no pueden hacer nada de lo que antes se les permitía: no pueden estudiar, trabajar, vestir de colores, hacer deporte…
Visibilidad e inspiración
Durante su intervención, destacó la importancia de dar visibilidad a las mujeres en Afganistán: “Necesitamos espacios donde la gente nos escuche, porque sino nos van a olvidar y van a normalizar todo lo que está pasando”.

Khadija durante el Seminario Líderes del Futuro.
Pero lo que Khadija Amin pretende con todo esto, no es difundir una historia de sufrimiento, sino todo lo contrario: “Quiero que mi historia sea inspiradora para los jóvenes, para que aprendan que la vida no es fácil, pero si luchas puedes conseguir lo que quieras”.
Un mensaje de esperanza
La visita de Khadija Amin a la provincia de Almería dejó una profunda impresión sobre un centenar de jóvenes que la escucharon. “Los jóvenes están interesados en ayudarnos y esto a mí me da mucha esperanza para seguir luchando”.
Con su asociación Esperanza de Libertad, continúa apoyando a mujeres y niñas afganas, ofreciendo educación, refugio y oportunidad que en su país natal les son negadas.