El atleta de Abla que logró para España el primer record de Europa y olímpico en Múnich
La otra cara de Antonio Fernández Ortiz

Antonio Fernández Ortiz.
Cuenta que su vida ha estado marcada por las casualidades. Desde salir de Abla donde nació el 14 de mayo de 1948, hasta venirse a Almería para estudiar en el Colegio Diocesano. Paco Briones era profesor de Educación Física, y fue precisamente quien con la escasa experiencia de un principiante como el abulense apostó por Fernández Ortizy lo mando a correr un Cross que contra todo pronóstico lo ganó. Allí ojo avizor estaba el gran Emilio Campra que fue quien decidió en 1967 con los responsables de la OJE en Almeria, incluirlo en la expedición que asistiría a los Juegos Nacionales de ese año en Zaragoza donde ganó la prueba de los 800 metros.
Asentado ya en Almeria en 1968 fue becado por el Comité Olímpico para su traslado a la Residencia Joaquín Blume. Ya en Madrid, surge un turbio asunto sobre una enfermedad pulmonar que aconsejó su internamiento en un sanatorio donde permaneció casi año y medio en una situaron precaria. Solventada felizmente la situación y totalmente “limpio, llega una fecha mágica, el 30 de enero 1971. Desde entonces, su carrera deportiva ha sido imparable. Cuenta en su haber con cuatro campeonatos nacionales -más 3 subcampeonatos y 2 medallas de bronce, 23 internacionalidades absolutas, 5 récords de España y 1 de Europa. También disputó los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972. En 2005, fue homenajeado por el ayuntamiento de Almería con motivo de los XV Juegos Mediterráneos de Almería y en 2012 en su pueblo impuso su nombre al complejo deportivo municipal de Abla. Además del deporte, su vida profesionalmente la ha dedicado a la enseñanza en diversos colegios de la comunidad de Madrid.
¿Qué fue el imprevisto ocurrido para su despegue como atleta de elite?
Todo estaba previsto y pensado para que en el Mitin Internacional de Atletismo de Madrid se intentase batir el récord de Europa de 500 metros de pista cubierta. Se habían invitado a los atletas más destacados del continente y del país. Se había llenado el Palacio de los Deportes y recuerdo, que sobre media tarde terminaba mi examen de árabe y mi entrenador súbitamente me llama me dice que faltaba un atleta en la serie A de 500 metros en el que se intentaría batir el Récor de Europa y que yo fuera quien ocupara la plaza. Pues bien, gané y así logré para España ese primer título continental
¿Qué ha supuesto en su vida deportiva la figura de Emilio Campra Bonillo?
De don Emilio Campra, lo aprendí todo y no sólo de atletismo, sino también de su profunda filosofía y vida. Era incansable, aún lo recuerdo a sus 92 años, disfrutando de su amor nunca perdido como entrenador. No hay género de duda, ha sido y es el mejor referente para todo almeriense amante del atletismo.
¿Es capaz de resumir brevemente todos sus logros deportivos?
Comienzan en 1970, con el subcampeonato de España de 400 metros lisos, siendo finalista en 800 metros en el Campeonato de Europa de pista cubierta en Sofía (Bulgaria). Un año después, en 1971, batí el record de Europa de 500 metros en pista cubierta con un tiempo de 1’ 04’’ siendo el primer español que realizó esta gesta. En el 1971 fui también campeón del mundo universitario en 800 metros y participé en los Juegos Mediterráneos en la localidad turca de Esmirna.
¿Cuáles era su secreto en las pistas?
Tenía unos últimos 150 metros imparables. Un amigo, Ignacio Gómez Pellico, siempre me dijo que con ese final que tenía , no tendría rivales en Europa, y sería el primer campeón olímpico español en 1.500 metros, como así fue.
¿Su gran éxito fue estar presente en las Olimpíadas de Munich de 1972 junto a Soriano y los boxeadores Juanito Rodríguez y Antonio García?
Si, 1972 fue un gran año, además por qué me casé y estuve en ese evento con una marca que se encontraba entre las 15 mejores del mundo, aunque me descalificaron al salirme de mi calle antes de lo permitido. Un error leve, pero, así son las leyes del deporte.
¿No influyó esta circunstancia en su estado anímico, ni en su afición por el atletismo?
No. Fui récord de los campeonatos de España durante 30 años. En ese mismo año, 1972 batí el récord de España en 1.000 metros y al año siguiente fui campeón de España en 800 metros y récord de nuestro país en Londres (1972) y en el Campeonato de Europa de Róterdam, Holanda en 1974
En el año 1975, cambia la distancia y pasa a correr los 1500 metros prueba y no le fue mal…
En esta modalidad participé en los Juegos Mediterráneos en Argelia, en Río de Janeiro en Brasil y este mismo año, fui medalla de Oro en los Juegos Iberoamericanos en 1.500 metros y ya siendo campeón de España en pista cubierta ese año decidí dejar el atletismo activo y pasar a la actividad que ha llenado una gran parte de mi vida como es la enseñanza.

Antonio Fernández y su nieto.
Ya jubilado como atleta en activo fundó en Alcala de Henares donde reside un club de Atletismo. ¿Qué tal la experiencia?
Correcto, el club de Atletismo Ajalkalá, que cuenta con un equipo técnico muy completo y profesional abarcando todas las disciplinas de este deporte, con chicos y chicas en sus equipos en la Liga de Oro de la Comunidad de Madrid. Tiene en campeonatos de España a atletas de todas las categorías y hasta conseguir varias medallas en los campeonatos de Europa.
Hace poco más de veinte años el ayuntamiento de Almeria tuvo para usted un sentido homenaje al ser uno de los deportistas almerienses de mayor proyección.
Sinceramente fue algo que agradecí profundamente. En el año 2005 recibí este cariñoso homenaje con motivo de los Juegos del Mediterráneo, Almería 2005 y recibí una mención Especial del Premio Cervantes del Deporte
Para ser un atleta de alto nivel. ¿Qué es lo fundamental?
La verdad, me es muy difícil contestar esta pregunta, puedes tener gran calidad, muy necesaria para ser un atleta de alto nivel, tener los medios adecuados que propicien el ser un atleta de alto nivel, pero además de tener todo eso, hay que saber esperar a que llegue el momento adecuado
¿Tuvo que renunciar a muchas cosas en su tiempo de deportista en activo?
No, porque todo mi proyecto deportivo estuvo basado en la naturalidad, Las cosas son, como son, y sólo hay que trabajar lo mejor posible creyendo siempre en quienes te rodean.
De su peor carrera en una competición ¿Qué aprendió?
La verdad es que no tengo esa sensación de sentirme mal o tener sensaciones negativas de ninguna carrera.
En todos estos años compitiendo. ¿Ha sufrido lesiones graves?
No, graves no, sólo alguna pequeña rotura de fibras en algún entrenamiento de velocidad y sólo recuerdo una como más fuertecilla. Eran lesiones que te apartaban del entrenamiento solo unos días.
¿Cómo se prepara mentalmente un atleta cuando va a participar en un evento internacional?
Obviamente me tengo que ir a mis tiempos. Yo no tenía preparación previa, sólo puedo comentar que el día de la competición, me gustaba salir muy temprano a pasear por la ciudad en la que se celebraba la prueba y tampoco tengo conciencia que alguno de mis compañeros la tuviese. Sé que en la actualidad el gabinete psicológico y el gabinete médico participan muy activamente en la preparación del atleta.
¿Se puede vivir del atletismo?
En la actualidad, el atletismo si mueve dinero y más en medio fondo y fondo y sí que hay atletas que viven de esta actividad, pero en mis tiempos, rotundamente, no. De hecho, yo me puse a trabajar en la enseñanza el mismo año de mi récord de España. Trabajar, como es lógico, no permite entrenar todo lo bien que es necesario para seguir en la cúspide en cualquier deporte.
Fernández Ortiz fue uno de los cuatro deportistas almerienses que estuvieron presentes en los Juegos Olímpicos de Munich en 1972 siendo testigos directos del brutal atentado cometido por el grupo terrorista “Septiembre Negro” el 5 de septiembre de 1972, atacando la delegación israelí y causar la muerte de once atletas judíos, falleciendo durante el enfrentamiento un oficial de la policía alemana y cinco terroristas. La tragedia se dio a conocer a todo el mundo a través de la televisión cuyo evento deportivo fue contemplado por casi 900 millones de espectadores. Además de Antonio Fernández Ortiz estuvieron sus compañeros Manuel Soriano Nieto junto a los boxeadores Juan Franciusco Rodríguez Marquez y Antonio García, ambos tristemente fallecidos, siendo hasta ahora la mayor representatividad que ha tenido la provincia de Almería en la historia de los Juegos Olímpicos.