El termómetro mete miedo en Almería: temperaturas cinco grados por encima de lo normal esta semana
Varias localidades almerienses podrían alcanzar los 35 grados de máxima a finales de esta semana

Uno de los termómetros de la capital almeriense en una imagen de archivo.
La provincia de Almería -al menos buena parte de la misma- no se librará en los próximos días del calor excepcional que está viviendo durante este mes de mayo. Lo que parecía un inicio del verano adelantado se ha convertido en una anomalía prolongada que está dejando valores totalmente impropios para la época. Y la situación no va a cambiar.
Con el cambio de mes a la vuelta de la esquina, los termómetros no solo no darán tregua, sino que prometen recrudecerse de cara al final de esta semana con temperaturas más típicas del mes de julio que de las fechas actuales y alcanzando de nuevo los 35 grados de máxima en algunos municipios, sobre todo de comarcas del interior como el Almanzora o Los Vélez.
Según ha adelantado Juan Jesús Maestre, responsable del Observatorio Meteorológico del Almanzora y colaborador de la Aemet, los modelos meteorológicos indican que el calor se va a intensificar en los próximos días, cuando los termómetros volverán a rondar en varias localidades almerienses esos 35°C de máxima.
Un mayo por encima de la media
Este repunte situará la temperatura media "hasta 10 grados por encima de lo que se considera normal" en estas fechas, tal y como ha señalado con preocupación Maestre. Con estas previsiones, el sureste peninsular y más concretamente parte de la provincia se convertirá de forma directa en una de las zonas "donde más calor se va a registrar" en todo el país esta semana, tomando el relevo de la Andalucía occidental, donde la semana pasada ya se rozaron los 40 grados.
Así, a diferencia de otros años donde en el mes de mayo se han registrado picos de calor muy puntuales de uno o dos días tras los cuales volvía el fresco o bajaba significativamente la temperatura, la particularidad del episodio actual es su duración, arrastrando ya dos semanas consecutivas de temperaturas extraordinariamente altas.
Aunque técnicamente no cumple de forma estricta con los baremos oficiales para ser declarada como una "ola de calor" debido a criterios específicos, Juan Jesús Maestre advierte que si se tuviera en cuenta parámetros como la estación primaveral en la que nos encontramos, estaríamos ante una auténtica ola de calor propia del verano.