La psicopedagogía en los nuevos modelos educativos, una pieza clave para tender un puente hacia el alumno
El máster oficial en Psicopedagogía de Euroinnova es uno de los cursos 100 % online que se pueden cursar actualmente

La psicopedagogía es una rama del saber en la que convergen la neurología, la psicología y la pedagogía.
En su libro El infinito en un junco, la escritora zaragozana Irene Vallejo nos explica, entre otras tantas curiosidades, el origen de algunas palabras ligadas a la antigua Grecia y a la antigua Roma y, como no podía ser de otro modo, al ámbito cultural. Uno de los términos elegidos para tal ocasión ha sido el de pedagogo.
Tal y como la autora explica en su ensayo, los pedagogos eran originalmente los esclavos a los que las familias nobles encomendaban la valiosísima tarea de acompañar a sus hijos en sus trayectos fuera de casa. Eran, literalmente, los "acompañantes del niño".
Como muy bien puntualiza Vallejo, no era una función nada desdeñable, pues el mundo de los antiguos griegos y los antiguos romanos no estaba exento de riesgos para los más pequeños. Aunque hoy día podemos afirmar que estos peligros que amenazaban a los menores de aquel entonces se mantienen a raya con los derechos de la infancia y las correspondientes leyes, la figura del psicopedagogo —lejos de extinguirse— continúa siendo relevante en el entorno académico.
Los nuevos modelos educativos, propios de escuelas innovadoras en las que se utilizan el método Montessori o el método Waldorf, requieren profesionales que, más allá de transmitirles a sus alumnos el conocimiento que necesitan para desarrollar su cognición, también sepan identificar las capacidades de los estudiantes, orientar a las familias, aplicar las estrategias que favorecen el estudio en el menor e incentivar el talento de los más jóvenes.
Tanto para esto como para prevenir el acoso y el abandono escolar, es fundamental estudiar psicopedagogía. Sólo así el centro educativo puede garantizar un seguimiento individual del progreso de cada alumno, una labor más que entra dentro de las funciones propias de un psicopedagogo.
Una ciencia en la que confluyen otras tres ciencias
La psicopedagogía es una rama del saber en la que convergen, básicamente, tres ciencias: la neurología, la psicología y la pedagogía.
La primera se centra en el diagnóstico y en el tratamiento de enfermedades y alteraciones que afectan al sistema nervioso. Como el cerebro, que es una herramienta clave para el aprendizaje, la cognición y la conducta de toda persona, forma parte del sistema nervioso, el psicopedagogo necesita unas nociones mínimas de neurología que le ayuden a desarrollar sus funciones dentro del ámbito educativo.
En cuanto a la psicología, esta disciplina se centra en el estudio de las emociones y la conducta, mientras que la pedagogía pone el foco en cómo aprende una persona, en los obstáculos con los que se encuentra por el camino y en qué estrategias y soluciones se pueden implementar para favorecer su proceso de aprendizaje.
Así pues, quienes estudian psicopedagogía adquieren las herramientas educativas que necesitan para adaptar la enseñanza al alumno, ya sea porque éste presente trastornos importantes a la hora de procesar la información o porque, simplemente, desee mejorar el rendimiento académico.
El alumno como centro y el profesor como acompañante
Uno de los métodos educativos más innovadores que se han desarrollado en los últimos dos siglos es el propuesto por Maria Montessori. Otro más es el método Waldorf, que toma como punto de partida las ideas del educador austríaco Rudolf Steiner. En ambos casos, el protagonista en la relación alumno-profesor y niño-adulto es el menor, es decir, el estudiante.
El máster oficial en Psicopedagogía de Euroinnova es uno de los cursos 100 % online que se pueden cursar actualmente sobre psicopedagogía y que, además, permite obtener una doble titulación. Se trata de un curso de posgrado —la psicopedagogía sólo existe como tal; no como carrera propiamente dicha— de 1.500 horas de duración y 60 ECTS (créditos reconocidos en todo el Espacio Europeo de Educación Superior).
Aplicación práctica de la psicopedagogía en la innovación educativa
Según Steiner, las etapas de desarrollo de todo alumno son tres, las que identificamos habitualmente como educación infantil, educación primaria y educación secundaria. Cada etapa exige un tipo distinto de actividades. Durante la infancia, tienen prioridad las actividades prácticas.
A lo largo de la educación primaria, esta practicidad se vuelca en potenciar la creatividad. Y, en la etapa secundaria, la formación se centra en estimular la empatía y el razonamiento. Se trata de un método que, además, confiere a las evaluaciones cualitativas (que deben ser periódicas) más importancia que al resultado numérico de un examen puntual.Algo similar sucede con el método Montessori.
Para Maria Montessori, la autonomía del estudiante era también de suma importancia. Una de las frases que se le atribuyen con más frecuencia, y que mejor definen su innovador método educativo, dice así: "La mayor señal de éxito para un profesor es poder decir: "Ahora los niños trabajan como si yo no existiera".Montessori erigió como centro del proceso de aprendizaje al niño, figura clave para su propio desarrollo; el estudiante debía participar activamente en su aprendizaje y no pasivamente. Por eso, esta pedagoga italiana consideró tan importante incluir en la enseñanza la estimulación sensorial en la edad temprana, con objetos presentes en la vida real y en el entorno del menor, para que los niños pudieran experimentar directamente con ellos.
Estos métodos educativos, y los nuevos que se han desarrollado a partir de estas y otras metodologías, evidencian la importancia de contar en el entorno escolar con un pedagogo que se ocupe de las siguientes tareas:
- Efectuar un seguimiento individual del alumno para valorar sus avances sin supeditar su progreso académico tan solo al resultado numérico de una prueba puntual.
- Crear una atmósfera acogedora, en la que el menor se sienta escuchado y comprendido.
- Adaptar el proceso de aprendizaje a los intereses y a las capacidades intelectuales, emocionales y sociales del alumno.
- Brindar una experiencia de aprendizaje agradable.
- Evitar bloqueos emocionales en el alumno que obstaculicen su desarrollo cognitivo.
- Mejorar el rendimiento académico de manera progresiva, sin estrés.
- Detectar en fase temprana posibles trastornos del aprendizaje que, como la dislexia, la discalculia o el TDAH, podrían agravarse y dificultar aún más el estudio, lo que desmotivaría al alumno y perjudicaría su autoestima.
Por todo lo anterior, la labor del psicopedagogo es clave en un modelo educativo innovador e inclusivo, en el que todos los alumnos —independientemente de cuáles sean sus talentos o sus capacidades— puedan progresar hasta ser capaces por sí mismos de identificar sus propias dificultades y aplicar las estrategias necesarias para, como futuros adultos, seguir con este proceso de aprendizaje, que no tiene por qué concluir cuando lo hace el colegio.