Más de 150 escuelas infantiles de Almería piden a la Junta subir el precio por plaza "para sobrevivir"
Los centros, que acogen a cientos de niños de cero a tres años en la provincia, aseguran que hoy no obtienen beneficios, después de que el precio por plaza no se actualice desde el curso 2019/20

Juan Manuel Moreno Bonilla junto a las representantes de las escuelas infantiles de Andalucía -con Montserrat López a su izquierda-, el pasado jueves en Sevilla.
Los 156 centros de primer ciclo de educación infantil de titularidad privada de la provincia de Almería han lanzado un mensaje de socorro al Gobierno andaluz para garantizar su supervivencia. Las escuelas, que mantienen un convenio con la Junta de Andalucía para atender a los menores de hasta tres años, no han visto actualizado el precio por plaza desde el curso 2019-20, hasta el punto de que, según denuncian, son muy pocos —por no decir ninguno— los que obtienen beneficios en la actualidad.
Es más, algunos ya trabajan directamente con pérdidas, tal y como trasladaron el pasado jueves al presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, durante una visita de representantes de los centros infantiles al Parlamento de Andalucía en Sevilla.
En la comunidad autónoma existen 2.016 centros de educación infantil gestionados de forma privada —los afectados por esta situación— y 49 escuelas públicas. En total, Almería cuenta con 205 centros (156 privados y 49 públicos), situándose como la cuarta provincia andaluza con mayor número de escuelas infantiles, tras Sevilla (549), Málaga (356) y Córdoba (225).
La situación económica de muchos de estos centros es “desesperada”, explica Montserrat López Úbeda, propietaria y directora de 'Mi escuela infantil' en La Cañada y una de las representantes de las escuelas que se reunió con Moreno. “Yo me puedo considerar privilegiada porque, aunque no consigo beneficios, al menos no tengo pérdidas como otros centros, ya que tenemos todas las plazas cubiertas —38 en total—. Hay colegios que solo pueden sobrevivir gracias a créditos”, afirma.
En su caso, los 332 euros que percibe por plaza —240 euros por atención socioeducativa y 92 por la comida—, le permiten pagar a sus tres monitoras, a la cocinera y cubrir gastos, pero solo eso. “Si mi centro no estuviera lleno y no pudiera asumir al menos los costes, yo cerraría. Lo que no haría nunca sería reducir gastos de comida o prestar un mal servicio, porque los niños no se lo merecen”, añade.
Un infarto a la de Hacienda
Las escuelas infantiles andaluzas reclaman una subida de al menos el 30% en el precio de la plaza de atención socioeducativa para los niños de dos a tres años con el fin de poder subsistir. Esto supondría pasar de los 240 euros actuales a 312. Cuando trasladaron esta demanda a Juan Manuel Moreno el pasado jueves, el presidente bromeó señalando a la consejera Carolina España: “Mira, ya le da un infarto a la de Hacienda”, dijo.
Pero las peticiones de los centros infantiles distan mucho de ser una broma. En una carta dirigida al propio Moreno Bonilla, advierten de que su situación económica ha dejado de ser difícil para volverse insostenible.
En el documento detallan el incremento de costes desde la última actualización del precio por plaza en el curso 2019/20: la alimentación ha aumentado un 34,7%, los costes salariales un 24,6% y los suministros energéticos casi un 20%, mientras que los gastos estructurales, recalcan, mantienen un crecimiento continuo.
“Señor Presidente, hay algo importante que muchas veces no se entiende fuera del sector y que creemos imprescindible explicarle con claridad: las familias no siempre tienen opción real de elegir entre centros públicos suficientes, porque la oferta pública directa no cubre todas las plazas necesarias. Por eso la propia Administración oferta plazas públicas en centros privados adheridos al Programa de Ayudas a las Familias. Es decir: no somos un complemento del sistema. Somos parte necesaria de la red que sostiene el ciclo 0-3 en Andalucía”, continúa la carta. Según los datos oficiales, en Andalucía existen 733 centros públicos frente a 1.481 privados adheridos al programa, una muestra de la dependencia estructural del sistema respecto al sector privado.
Solo quieren seguir abiertos
Los centros concluyen señalando que su única intención es “seguir abiertos”. “Queremos seguir trabajando. Queremos seguir cuidando. Pero necesitamos poder hacerlo sin bajar la calidad de nuestros centros”.
El documento cuenta con el respaldo de 1.162 personas que representan a 675 Centros de Educación Infantil adheridos al Programa de Ayuda a las Familias en Andalucía.
Montserrat López añade que las escuelas infantiles son esenciales para garantizar la conciliación en la región, además en un sector que tanto favorece el empleo entre las mujeres, y advierte de que, si estos centros desaparecieran, la Administración autonómica quedaría sin medios y recursos suficientes para atender a todos los niños que hoy acuden a las guarderías.