Almería lleva su solidaridad a Sudán del Sur y Perú con dos nuevas misiones humanitarias
El neurocirujano de Torrecárdenas Antonio Huete encabezará un equipo sanitario almeriense que atenderá a cerca de un millar de personas en dos de las zonas más vulnerables del planeta

Antonio Huete, jneurocirujano del Hospital Universitario Torrecárdenas, en una expedición sanitaria en Guinea Bissau.
El compromiso del personal sanitario almeriense con la cooperación internacional volverá a cruzar fronteras este verano. El neurocirujano Antonio Huete, del Hospital Torrecárdenas, encabezará dos nuevas misiones humanitarias con destino a Sudán del Sur y Perú, dos proyectos diferentes pero unidos por un mismo objetivo: llevar asistencia médica a poblaciones con escaso o nulo acceso a la sanidad.
Tras la gran expedición organizada el pasado año, en la que participaron más de una veintena de profesionales de distintos hospitales de la provincia, la iniciativa adopta ahora un formato más reducido. "Este año son misiones de poquitas personas", explica Huete, quien reconoce que la intensa carga asistencial de los profesionales implicados ha obligado a replantear la logística del proyecto.
El equipo que viajará a Sudán del Sur estará formado inicialmente por el propio Huete; el jefe del Servicio de Urología de Torrecárdenas, José Ignacio Abad; el ginecólogo Melchor Molina, del Hospital La Inmaculada de Huércal-Overa, y otro médico procedente del Hospital Virgen Macarena de Sevilla.
La misión se desarrollará en el hospital de Wau, una de las principales ciudades de Sudán del Sur, aunque la fecha definitiva aún está pendiente de confirmación. Está previsto que tenga lugar entre los meses de julio y agosto y tendrá una duración aproximada de entre diez y quince días.
"Sudán del Sur está muy complicado", señala el neurocirujano almeriense. Por ello, el trabajo se centrará exclusivamente en el ámbito hospitalario, atendiendo patologías de diversa índole y apoyando a los profesionales locales en un contexto marcado por la escasez de recursos sanitarios.
En poblados de Perú
Muy distinta será la intervención prevista para finales de septiembre en Perú. En este caso, la asistencia se trasladará directamente a los poblados más aislados, donde el acceso a hospitales resulta extremadamente difícil. El equipo recorrerá zonas de selva y montaña para ofrecer atención médica básica, controlar enfermedades crónicas como la hipertensión, detectar problemas de desnutrición y abordar también necesidades de carácter social.
"Es medicina a pie de poblado", resume Huete. Según sus estimaciones, entre 500 y 1.000 personas podrían ser atendidas en cada una de las dos misiones."
Aunque en esta ocasión el número de participantes sea menor, el sello almeriense continúa siendo una de las señas de identidad del proyecto. "Almería siempre forma equipo. Torrecárdenas, a nivel de cooperación internacional, es un hospital muy importante. Hacemos misiones todos los años y funcionamos muy bien porque nos comprendemos y trabajamos desde aquí", afirma.
El cirujano insiste en que la labor humanitaria comienza mucho antes de subir al avión. La preparación de cada expedición se realiza en el tiempo libre de los profesionales, compaginándola con jornadas asistenciales especialmente exigentes. "No paramos. Lo preparamos nosotros en nuestro tiempo libre", explica.
Respaldo institucional
Aun así, Huete destaca el respaldo institucional recibido. Los hospitales facilitan los permisos de cooperación necesarios y colaboran aportando material sanitario para las expediciones. "Hay que reconocer el apoyo de las direcciones y de los compañeros", subraya.
Después de años participando en proyectos de cooperación internacional, el médico reconoce que sigue encontrando en estas experiencias una motivación difícil de describir. "No me puedo cansar de esto. Es lo mejor que se puede hacer", asegura. "Te sientes tan bien de estar al lado de personas que no tienen nada. Allí no hay nada. Hay gente totalmente vulnerable que se muere por cualquier tontería porque no hay la más mínima medicación ni atención médica".
Historias imborrables
Esa realidad le ha dejado historias imborrables. Hace dos años, el equipo consiguió trasladar a España a Salomé, una niña de 13 años procedente de Guinea Ecuatorial con un tumor cerebral que amenazaba su vida y había afectado ya a uno de sus ojos. Gracias a la coordinación con la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional pudo ser intervenida quirúrgicamente y hoy se encuentra recuperada junto a su familia en Cataluña.
Pero no todas las historias tuvieron el mismo desenlace. Huete recuerda también el caso de un bebé de seis meses con una cardiopatía congénita al que intentaron traer desde otro país africano. Los retrasos burocráticos impidieron completar a tiempo los trámites y el pequeño falleció antes de poder recibir tratamiento.
Son experiencias que refuerzan la convicción de un profesional para quien la medicina trasciende los quirófanos y las consultas. Este verano, una vez más, el compromiso de un grupo de sanitarios almerienses volverá a recorrer miles de kilómetros para recordar que, en muchos rincones del mundo, una simple consulta médica puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.