Denuncian a la Policía por “dejar en tierra” a tres menores almerienses rumbo a su casa en Inglaterra
Los padres aseguran que llevaban la documentación necesaria; la Policía y Ryanair discrepan sobre quién les impidió volar

Uno de los menores tras perder el vuelo, en el aeropuerto, que quedó vacío.
Los padres almerienses de tres menores y un joven de 21 años que el pasado 23 de agosto no pudieron tomar un vuelo de vuelta desde el aeropuerto de El Alquián a su domicilio en el Reino Unido han presentado una queja formal ante el Ministerio del Interior y la Dirección General de la Policía, al considerar que agentes de este cuerpo fueron responsables de “dejar en tierra a sus hijos” a pesar de que “llevaban consigo toda la documentación necesaria legalmente”.
En su escrito, acusan a los agentes de una “posible irregularidad” a la hora de “impedir el embarque”, y de un “trato intimidatorio” e incluso “agresivo” hacia los menores, que “acabaron llorando al comprobar que no podían volver a su casa”, como explica Cristina Baños, madre de dos de ellos y una de las firmantes de la queja, quien vive y trabaja en Inglaterra.
Consultada al respecto por este diario, la Policía Nacional ha asegurado que “fue Ryanair la que no permitió volar a los menores”, y que por tanto la familia debe dirigir a ella sus quejas.
Sin embargo, la compañía aérea informa de que “es falso que Ryanair denegara el embarque a los pasajeros en ese vuelo de Almería a Londres”. “Estos pasajeros no pudieron viajar porque el control fronterizo del aeropuerto de Almería les denegó el viaje, al no disponer de la documentación requerida para viajar con un menor. Los requisitos españoles de documentación para viajar están establecidos por el Ministerio del Interior, no por Ryanair”, precisa la compañía en un escrito dirigido a La Voz.
Almería
La nueva medida de Ryanair que afecta a las familias que vuelen desde Almería
M. R. Cárdenas
Tras la denegación del embarque, los menores y el joven perdieron el vuelo y tuvieron que regresar dos días después.
Piden que se abra una investigación
Las familias afectadas reclaman al Ministerio del Interior y a la Policía que abran “una investigación formal” sobre los hechos, así como sobre los “gritos y el trato intimidatorio” hacia los menores y el joven.
También piden la identificación de los agentes que intervinieron y el esclarecimiento de la actuación policial, “incluida la negativa a examinar la documentación de los menores y la base jurídica utilizada para impedir su viaje”.
Igualmente, reclaman que se determine si la actuación fue conforme a la normativa aplicable a menores españoles residentes en el extranjero, que se conserven las grabaciones de videovigilancia y que se les comunique por escrito el resultado de la investigación.
Los padres añaden que la decisión de impedir el embarque ha provocado además “importantes perjuicios económicos y familiares”, por lo que demandan que durante la investigación se tengan igualmente en consideración todos ellos.
Impacto y secuelas emocionales
Pero las familias quieren poner de manifiesto que su queja no obedece únicamente a las discrepancias con la decisión de impedir el embarque, sino también al “impacto y las consecuencias emocionales” que todo lo sucedido ha causado en los menores y en sus familiares más cercanos.
“La forma en que se desarrolló la intervención ha provocado un profundo impacto emocional en los tres menores, que únicamente pretendían regresar a sus hogares y reunirse con sus progenitores en el Reino Unido, y que terminaron la intervención llorando, aterrorizados y en estado de pánico”, dicen los progenitores .
Los hechos
En su queja, relatan que el 23 de agosto, sobre las 10,30 horas, el joven de 21 años y los tres menores, dos de 14 y uno de 17 años, acudieron al aeropuerto de Almería para regresar a Inglaterra, donde residen, después de pasar unas vacaciones con sus abuelos en Roquetas de Mar -de donde son originarias las familias-, como hacen todos los años.
Los cuatro pasajeros llevaban, siempre según el testimonio de los familiares, sus pasaportes españoles, donde figura su inscripción como residentes en el extranjero, además de documentación que acreditaba la residencia en el Reino Unido.
Según la reclamación presentada, la policía del aeropuerto les exigió una autorización del viaje de los padres. A continuación, a pesar de que el joven de 21 años habría intentado mostrar la documentación y la normativa aplicable a menores expañoles residentes en el extranjero -en este caso los menores no necesitan permiso paterno para viajar- los agentes no habrían permitido que lo hiciera adecuadamente.
Los familiares mantienen que los policías aseguraban en todo momento que los menores no podían viajar sin sus progenitores, y finalmente perdieron el vuelo. Los chicos permanecieron en el aeropuerto hasta las dos de la tarde, mientras su abuelo les esperaba fuera. Finalmente, tras establecer contacto con el Consulado español en Manchester, pudieron regresar al Reino Unido dos días después sin sus padres.