El horripilante crimen del abuelo perturbado que sobrecogió a Antas en 1965

El crimen se propagó como la pólvora en toda la provincia de Almería.
El 21 de abril de 1965, una inocente niña con apenas nueve años cumplidos murió alevosamente en el término municipal de Antas asesinada por su abuelo materno mientras la pequeña dormía en el dormitorio de su vivienda.
El parricida, un hombre de 81 años, tenía perturbadas sus facultades mentales. El crimen se cometió en torno a las cinco de la madrugada cuando toda la familia descansaba. A esa hora el padre de la niña se despertó sobresaltado al oír golpes y gritos procedentes de la habitación donde dormía la pequeña.
Nada más saltar de la cama se dio de bruces con el abuelo que se encontraba en la puerta del dormitorio de la niña llevando entre sus manos un utensilio de hierro utilizado como material de labranza.
Sobre la cama, el cuerpo inerte de la pequeña con todo el rostro destrozado. El golpe le fracturó el mentón y el maxilar inferior. Las heridas le habían provocado la muerte en el acto. La desesperación y el dolor se apoderaron de los padres que salieron a la calle pidiendo ayuda a los vecinos sin querer dar crédito al espantoso cuadro que tenían ante ellos.
El abuelo, que parecía no entender nada, llevaba ciego catorce años y tenía severos problemas mentales y estaba obsesionado con la idea de que su familia lo tenían abandonado y querían que se muriese.
El crimen se propagó como la pólvora en toda la provincia de Almería, lamentándose entonces de que el agresor no estuviese internado en un centro adecuado para el tratamiento de su enfermedad. Un horrible crimen sin sentido que segó la vida de un inocente.