Medio centenar de niños almerienses convierten MiniHollywood en una galería de arte bajo el cielo del Oeste
MiniHollywood se transforma en un museo gracias a 52 estudiantes del Colegio Portocarrero de Aguadulce, que exponen sus obras inspiradas en el paisaje y la magia del desierto

Los alumnos dibujando en el entorno de Oasys Minihollywood.
El polvo del desierto, las fachadas de madera y el silencio característico del antiguo Oeste cinematográfico han dejado de ser solo decorado para convertirse en lienzo. En pleno corazón de Oasys MiniHollywood, 52 estudiantes de 1º de ESO del Colegio Portocarrero de Aguadulce han transformado su visita escolar en una exposición que respira creatividad, observación y aprendizaje.
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La iniciativa nace dentro del área de Educación Plástica y Visual, impulsada por el profesor Miguel Ángel Montesinos Álvarez, quien convirtió una excursión educativa en una auténtica experiencia artística. Tal y como explica la directora del centro, Mati García Salvador, todo surgió a raíz de una propuesta del propio parque: “Nos han llamado de MiniHollywood para hacer una exposición sobre Tierra del Cine, y la han realizado los alumnos de 1º de ESO”.
Aprender a mirar el cine desde dentro
Lo que podría haber sido una simple visita cultural se transformó en una inmersión artística en toda regla. Los alumnos llegaron al parque con material de dibujo y una consigna clara: observar el entorno no como visitantes, sino como artistas.

Los alumnos disfrutando de Oasys Minihollywood.
El propio profesor explica que el objetivo era aprender a mirar de otra manera, a detenerse en los detalles que normalmente pasan desapercibidos: la madera desgastada, las calles polvorientas, la luz del desierto o el eco de las películas rodadas en el lugar. Todo ello se convirtió en materia prima para sus dibujos, entendidos como pequeñas narraciones visuales.
“No era solo dibujar, era mirar distinto”: la voz del alumnado
Pero si hay algo que da verdadero sentido a esta experiencia es la mirada de sus protagonistas. José María, uno de los alumnos participantes, resume con naturalidad lo que supuso para él esta actividad: “Me pareció interesante y divertido porque no ves el MiniHollywood como visitante, sino que tienes que buscar rincones y fijarte en cosas que normalmente no ves”.

Los alumnos dibujando en el entorno de Oasys Minihollywood.
En su relato aparece también el componente social de la experiencia. Dibujar junto a sus compañeros, elegir un rincón del decorado y trabajar sobre el terreno convirtió la jornada en algo más que una salida escolar. “Estar con mis amigos y dibujarlo fue muy entretenido”, comenta otro, recordando cómo cada alumno encontraba su propio punto de inspiración dentro del escenario cinematográfico.

Los alumnos dibujando en el entorno de Oasys Minihollywood.
Otra de las alumnas, Julia, pone el acento en cómo la asignatura ha cambiado su relación con el arte: “A mí dibujar me relaja mucho”, afirma, mientras que Alicia destaca el aprendizaje técnico: “En plástica aprendemos muchas técnicas para hacer dibujos más chulos y pintar mejor”.
Adriana, por su parte, subraya el valor motivador de las clases: “Me encanta porque el profesor nos enseña técnicas muy chulas”, mientras que Hugo aporta una visión más reflexiva al señalar que la asignatura les ha enseñado a “ver las obras de arte desde otra perspectiva” y a comprender el esfuerzo que hay detrás de cada creación.
Pequeñas historias dibujadas sobre papel
El resultado de esta experiencia se materializa ahora en una exposición instalada dentro del propio parque, donde los trabajos de los alumnos se presentan como pequeñas narraciones visuales. Algunos dibujos destacan por su precisión arquitectónica; otros, por su capacidad para transmitir amplitud y paisaje; muchos sugieren incluso movimiento, como si en cualquier momento pudiera comenzar una escena del Lejano Oeste.

Los alumnos dibujando en el entorno de Oasys Minihollywood.
El profesor subraya que el proceso ha sido también una invitación a aceptar el error como parte del aprendizaje y a entender el dibujo como un lenguaje personal en construcción.
Una excursión cargada de anécdotas
La jornada en MiniHollywood no estuvo exenta de anécdotas. Tras una mañana de trabajo artístico en el exterior, el grupo disfrutó de los espectáculos del parque y de la visita a la reserva de animales. Incluso el tiempo quiso participar en la experiencia: una lluvia inesperada sorprendió al grupo en pleno entorno del desierto de Tabernas.

Las alumnas disfrutando de Oasys Minihollywood.
Lejos de arruinar la actividad, el episodio se convirtió en parte del recuerdo compartido. “No suele llover, pero ese día cayó un buen chaparrón”, recordaban entre risas, destacando que incluso ese imprevisto formó parte de una jornada que califican como “muy chula” y difícil de olvidar.

Algunas obras de los alumnos expuestas en Oasys Minihollywood.
La exposición no solo muestra trabajos escolares, sino también una forma distinta de relacionarse con el patrimonio cinematográfico de Almería. Los alumnos han aprendido a reconocer que estos escenarios no son únicamente decorados, sino espacios cargados de historia, imaginación y cultura visual.
Un proyecto que deja huella
La muestra permanece abierta a los visitantes del parque, en una de las salas en el interior del 'Salón' permitiendo que el público contemple cómo el Oeste almeriense ha sido reinterpretado a través de la mirada de una nueva generación.
Y entre trazos, colores y escenas del desierto, queda una idea que resume todo el proyecto: a veces no se trata solo de ver un lugar, sino de aprender a mirarlo como si fuera la primera vez.