Roquetas se vuelca con su festival taurino benéfico
La Plaza de Toros registró una gran entrada en una cita solidaria organizada un año más por José Gabriel Olivencia

Ambiente de gala, destacadas actuaciones y un firme respaldo del público en el festival taurino benéfico de Roquetas.
Roquetas de Mar volvió a demostrar este sábado su compromiso con la tauromaquia y con las causas sociales con motivo del festival taurino benéfico celebrado en su Plaza de Toros, que registró una gran entrada y un extraordinario ambiente en los tendidos, en una jornada marcada por la solidaridad, la emoción y el respaldo masivo del público.
Los beneficios del festejo se destinan al Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Almería, así como a las asociaciones AIDA y ARGAR, en una cita que volvió a convertir a Roquetas en punto de encuentro de aficionados, representantes institucionales y numerosos asistentes en torno a una causa de profundo valor social.
El evento fue organizado un año más por el empresario y matador de toros José Gabriel Olivencia, impulsor de una convocatoria ya plenamente consolidada dentro del calendario taurino y solidario de la provincia, y que en esta nueva edición volvió a reunir todos los ingredientes de las grandes ocasiones: una plaza entregada, un cartel atractivo y una excelente respuesta ciudadana.
Desde antes del inicio del festejo ya se percibía un ambiente especial en el coso roquetero. La imagen de los tendidos, con una magnífica asistencia, confirmó el fuerte arraigo de esta cita.
En el ruedo, la tarde dejó actuaciones de gran interés. Sebastián Fernández abrió el festival con una brillante exhibición de cuadra y una notable capacidad de lidia, aunque no encontró fortuna con el rejón final, lo que le privó de redondear con mayor premio una labor de mérito.
Muy destacada fue también la actuación de Diego Urdiales, que firmó un toreo de profundidad, muy pausado y lleno de pureza, dejando pasajes de gran calado y una de las intervenciones más completas de la tarde desde el punto de vista artístico.
Uno de los nombres propios del festejo fue El Fandi, que volvió a demostrar su enorme poder, su entrega y su extraordinaria capacidad de conexión con el público, en una actuación vibrante que contribuyó decisivamente a elevar el tono del festival.
Especial reconocimiento merece igualmente Jesús de Almería, que intervino en sustitución de Olga Casado, quien finalmente no pudo acudir a la cita. Su actuación resultó muy meritoria, marcada por la disposición, el compromiso y la entrega ante una responsabilidad asumida con altura y profesionalidad.
Por su parte, Manuel Escribano no tuvo suerte en el sorteo, pero volvió a dejar constancia de su capacidad, su oficio y su actitud, en una intervención de esfuerzo y firmeza. También sobresalió Tomás Rufo, dejó las tandas más destacadas de la tarde, con momentos de gran nivel, profundidad y mando.
Cerró el festival el novillero almeriense Blas Márquez, perteneciente a la Escuela Taurina de Linares, frente a un novillo que mostró desde el inicio una marcada condición de manso. Lejos de verse condicionado por ello, el joven supo imponerse con personalidad, muy buen hacer y firmeza, logrando cortar dos orejas y poniendo un brillante broche final a una tarde de gran ambiente y hondo significado solidario.
El festival contó además con presencia institucional y volvió a evidenciar la capacidad de Roquetas de Mar para responder a iniciativas en las que se unen tradición, compromiso social y participación ciudadana.
Con esta nueva edición, el festival taurino benéfico de Roquetas de Mar reafirma su valor como una cita de referencia en la provincia, tanto por su dimensión social como por su capacidad de convocatoria, en una jornada donde la solidaridad volvió a llenar la plaza.