Los deportes acuáticos crecen en Roquetas de Mar con más de 300 motos de agua frente a la prohibición en el Cabo de Gata
El sector náutico arranca la temporada con preocupación por el impacto indirecto de la normativa en el Parque Natural

Imagen de archivo de una moto de agua.
Roquetas de Mar vive un crecimiento sostenido del turismo náutico donde el sector estima un aumento de alrededor del 15% anual en la actividad vinculada a los deportes acuáticos, con especial intensidad durante los meses de verano.
En temporada alta, la presencia de motos de agua en la costa se multiplica, llegando a concentrarse más de 300 vehículos acuáticos durante el mes de agosto, cuando la afluencia turística alcanza su máximo nivel. El perfil de usuarios es diverso, desde jóvenes hasta adultos de mediana edad.
El responsable de la empresa Sport Indal Nautic, Sergio Rodríguez, resume el crecimiento del sector de forma directa: “Cada año vamos mejorando y aumentando nuestras cifras”. La empresa, dedicada a la venta, alquiler y reparación de motos de agua y embarcaciones de recreo, concentra su mayor actividad en verano, cuando el turismo nacional llena la costa.
“En agosto es cuando más fuerte es todo”, añade Rodríguez, que señala además un perfil de usuario muy variado en la actividad: “Hay de todo”, desde jóvenes de 16 años hasta personas de mediana edad.
Un sector con fuerte impacto económico y empleo estacional
El crecimiento del turismo náutico también tiene reflejo en el empleo local. En empresas del sector, la plantilla pasa de unos siete trabajadores en temporada baja a más de 16 o 17 en verano, en un modelo claramente condicionado por la estacionalidad.
Desde la patronal ANEN (Asociación Nacional de Empresas Náuticas) se insiste en la necesidad de reforzar la formación y la concienciación de los usuarios, defendiendo que el problema no es la actividad en sí, sino el uso irresponsable del litoral.
Restricciones en Cabo de Gata y preocupación del sector
La principal preocupación del sector se encuentra en la nueva normativa aplicada en el entorno del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, donde se ha establecido la prohibición de circular con motos de agua dentro de una franja de una milla náutica desde la costa.
Playas de Almería
Las doce playas y calas de Cabo de Gata en las que estará prohibido navegar desde este domingo
Trinidad Rodríguez
Según el sector, esta medida ya está teniendo efectos indirectos en la demanda. “Hay clientes que han puesto la moto en venta directamente”, asegura Rodríguez, en referencia a propietarios que tenían sus embarcaciones en la zona y que ahora ven limitado su uso.
Protección ambiental en un espacio de alto valor ecológico
La medida ha sido impulsada por la Junta de Andalucía como parte de su estrategia de conservación del litoral. El objetivo es reducir la contaminación acústica, proteger la fauna marina y preservar ecosistemas sensibles como las praderas de posidonia.
El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar cuenta además con la distinción de Reserva de la Biosfera de la UNESCO.
El Ayuntamiento refuerza su modelo de turismo activo
En paralelo, el Ayuntamiento de Roquetas de Mar mantiene su estrategia de impulso turístico orientada a diversificar la oferta y reducir la estacionalidad.
Roquetas de Mar
Rutas inteligentes y recreaciones inmersivas: Roquetas de Mar reinventa su turismo
Marina Ginés
En esta línea, el Consistorio ha presentado recientemente una plataforma digital turística que integra web y aplicación móvil, con herramientas de inteligencia artificial para diseñar rutas personalizadas, catálogos temáticos y contenidos interactivos, además de recreaciones virtuales de enclaves patrimoniales del municipio.
El objetivo municipal es consolidar un destino turístico activo durante todo el año, integrando al tejido empresarial local en un modelo más digitalizado y competitivo.
El sector náutico defiende la necesidad de una regulación equilibrada que permita mantener el crecimiento económico y el empleo estacional. Por su parte, las administraciones públicas priorizan la protección de los espacios naturales de alto valor ecológico.
En este contexto, el litoral almeriense afronta una temporada marcada por el auge del turismo activo, pero también por el debate sobre cómo compatibilizar su expansión con la conservación del entorno natural.