Un roquetero que lucha con el arco por sus cuartas Olimpiadas
José Manuel Marín entrena para repetir el éxito de acudir a Atenas, Pekín y Londres

El arquero, José Manuel Marín.
José Manuel Marín debe de ser el hombre con mejor puntería de Roquetas de Mar y quizás de la provincia. A su buen pulso, su templaza y buena vista se le añade una fortaleza excepcional, la de alguien que ha tenido que rehacer su vida encima de una silla de ruedas.
Lo ha hecho junto a su arco con flechas, con las que ha sido campeón de Andalucía, de España, de Europa y del mundo en varias Olimpiadas, en la modalidad paralímpica. Su máxima ilusión ahora es prepararse para clasificarse para los Juegos de Río de Janeiro.
Aunque nacido en Adra se siente roquetero porque está afincado en Roquetas de Mar y tiene el apoyo de la Delegación de Deportes del Ayuntamiento de este municipio. Acaba de ser uno de los integrantes de la selecciónandaluza en el IX Campeonato de España que se ha celebrado el pasado día 13 en Sant Vicent del Raspeig, Alicante.
Marín y el resto de seleccionados no tuvieron suerte. Sus compañeros no iban en silla de ruedas y él ha sido el único arquero a nivel nacional seleccionado en la modalidad absoluta, sin distinción alguna por su discapacidad física. La convivencia con ellos es “excelente”, según sus propias palabras, “además siempre están dispuestos a ayudarnos en todo lo que necesitemos, son geniales”, asegura .
Cuando José Manuel Marín tira la flecha desde su menor altura, no tiene niguna adaptación respecto al resto de compañeros o competidores, la altura de la diana y la distancia desde la línea de tiro a la diana es la misma, (70 metros por norma y el diámetro es igual para los dos tipos: absolutos y discapacitados).
“Es un deporte totalmente integrado en el que para su práctica no existe diferencia para absolutos y nososotros, es decir, por ejemplo en el tenis la pelota puede dar dos botes, el baloncesto tiene otras normas pero aquí todo es exactamente igual para unos y para otros”, cuenta.
Iguales pero menos
Esta homologación respecto a los demás no supone un impedimento, pero sí una desventaja “ya que no tienes la fuerza de las piernas para mantener el equilibrio y la estabilidad así como que el punto de gravedad es más bajo y por tanto tienes que forzar bastante más el brazo de arco, pero nada que no suplamos con entreno, esfuerzo e ilusión”. Es en detalles como estos donde Marín gana a diario medallas sin necesidad de subirse al pódium. Este año, José Manuel ha sido nombrado Mensajero del Juego Limpio en la Gala de las Estrellas del Deporte Almeriense organizada por la Diputación, como deportista encargado de transmitir el decálogo de buenas prácticas deportivas.
De los rallies al tiro
Antes de su accidente, José Manuel Marín ya era una persona activa y deportista, corría en rallies y volaba en avioneta y ultraligeros y lo más cerca del arco que conocía era el tiro con pistola. Y un día en el hospital en Barcelona donde estaba ingresado en proceso de rehabilitación, mientras subía a la zona de la piscina vio una puerta abierta que daba a un patio en el que había unos parapetos con una diana, preguntó que era aquello y pidió probar. “Las primeras veces yo solo y después con un monitor. A partir de ese día me atrapó y hasta la fecha, en principio y a la vuelta a mi casa practiqué como hobby y esporádicamente, hasta que se convirtió en la actividad a la que me dedico diariamente y que me ha dado unas enormes alegrías con resultados con los que cuando