La Voz de Almeria

Roquetas de Mar

Raxofón, el artista roquetero que unió ingeniería agrícola y artes ancestrales entre Almería y México

Situado en el Faro de Roquetas de Mar, Ramón J. Sánchez, más conocido como Raxofón, trae consigo arte y ciencia unidas, con tradición e innovación por bandera

Collage del artista roquetero Raxofón junto a una de las piezas de la exposición Agua.

Collage del artista roquetero Raxofón junto a una de las piezas de la exposición Agua.Flor López

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Después del fuego que todo lo ilumina, me convierto en agua, pura y cristalina

Una luz se abría camino en un primitivo fondeadero por aquel 1863 en Roquetas de Mar. Una luz que guiaba pero que pereció en 1945. 53 años después, sería cedida al ayuntamiento para ser convertido en el actual centro cultural que recoge exposiciones de arte, fotografía, historia y patrimonio cultural, manteniendo viva la memoria de la costa roquetera.

Desde hace un mes, este faro, con vistas al mar y al famoso espigón del municipio, es anfitrión de un viaje que emprendió el artista Raxofón hace 15 años, un camino marcado por el cambio, por los nuevos comienzos y por el valor de atreverse a lo diferente para encontrar la felicidad.

Guiada por las raíces del agua, la obra hilvana un trayecto que fluye entre México y Roquetas, y regresa, como una marea que va y viene. Las salas se convierten en un espacio de lo místico, de principio a fin, a través de inciensos y sonidos ancestrales; introspección y reflexión, una invitación hacia lo más puro.

Piezas pertenecientes a la exposición Agua, del artista Raxofón.

Piezas pertenecientes a la exposición Agua, del artista Raxofón.Flor López

La exposición Agua, abierta hasta el 31 de agosto, invita al visitante a sentir y contemplar la convergencia entre las ciencias y las artes: “Siento que hago clic cuando junto los dos mundos”. Una demostración del equilibrio entre la razón y los territorios que creímos exclusivos a la infancia: paraísos que trascienden lo terrenal, “no me tiré a la piscina, sino al océano”.

Una mezcla de ciencia y arte: el alquimista roquetero

Hijo del campo y formado como ingeniero técnico agrícola en la Universidad de Almería, Ramón vivió un punto de inflexión en 2010, cuando recibió una beca para investigar en la Universidad de Pisa, en Italia. Su misión: salvar de la extinción a la Ludwigia palustris, una planta semiacuática amenazada por la sobrepoblación de nutrias en un lago de la Toscana.

Con paciencia de orfebre y rodeado de vasos de cultivo RITA (Recipiente de Inversión Temporánea), desarrolló ocho soluciones nutritivas hasta dar con la fórmula que permitiría a la planta prosperar. Hoy, aquella especie ya no está en peligro, y su aporte está registrado en la patente que sigue protegiendo el secreto de ese rescate botánico.

Años después, el destino le devolvería esa vivencia. “Si en 2010 me hubieran dicho que en 2025 estaría rodeado de plantas acuáticas en mi exposición, no lo habría creído… para mí es cerrar un ciclo”, confiesa. Y lo hace presentando ejemplares cultivados en maceteros de cristal y agua, con raíces expuestas, fruto de un proceso de investigación en colaboración con compañeros de la Universidad de Almería y el vivero almeriense Viverium.

México, lugar de aprendizaje, futuro maestro

México fue el país que le dio la oportunidad de conocerse a sí mismo. Este viaje, con el que comenzó todo, fue con la empresa Polinizando México, una organización no gubernamental que da valor a los polinizadores en la alimentación. “Por cuestiones de la vida terminé ilustrando el libro, fue la semilla que me ha permitido que hoy en día que me encuentre en mi pueblo exponiendo y no solo aquí, sino en otros lugares también”.

Por otro lado, después de rodearse con personas formadas en universidades de renombre por sus carreras de artes, Raxofón decidió que era hora de dejar atrás su faceta de autodidacta.

“Quería estar en un centro de artes pero no me valía cualquiera, investigué y descubrí que en Oaxaca existía el primer centro de artes ecológica en toda América, así que mi elección fue el de el Centro de las Artes de San Agustín (CASA), lugar que le brindó el conocimiento con el que ha podido desarrollar cada una de sus obras a través de la experimentación y del error.

Piezas del artista roquetero Raxofón.

Piezas del artista roquetero Raxofón.Flor López

El agua, hilo conductor de la vida

La exposición Agua no es un impulso aislado. Forma parte de un itinerario creativo que Raxofón comenzó hace seis años con su ciclo de los elementos. La primera entrega, Aire, dio paso a Fuego, y ahora llega el turno de sumergirse, no sin una historia curiosa, pues todo se ha dado sin un objetivo fijo, Aire trajo consigo varios papalotes, más conocidas como cometas en España. Todas fueron encontrando un lugar, hasta quedar una: la dedicada al agua.

Pieza colaborativa con ojos de participantes en uno de los sorteos que realizó Raxofón.

Pieza colaborativa con ojos de participantes en uno de los sorteos que realizó Raxofón.Flor López

Durante dos años, recorrió fuentes, playas y lugares significativos —muchos de ellos en México, donde pasa gran parte del año— para recolectar aguas con las que elaboraría su propio papel y pigmentos. El resultado: un universo pictórico que no copia la naturaleza sino que la reinterpreta desde la memoria. “Si quería pintar un caballito de mar, no miraba uno real; buscaba el que llevo dentro, así han surgido cada uno de los personajes, además, con la intención de poner espejos, por la sensación que te ofrece mirar el mar, los reflejos de nuestra persona, como los espejos”, explica.

Toritos Disfrutones, representantes de España 

Nada más entrar en la estancia, un cuadro titulado ‘Torito Disfrutón’ da la bienvenida, brindando con agua mágica, así, no es extraño que para Raxofón esta pieza recoja un significado especial: “Soy de Roquetas, pero llevo ocho años viviendo en México. Hace cuatro, la Cámara de Comercio de México, me invitó a pintar en vivo, representando a España. Es una especie de FITUR, ahí se le llama Festival de las Comunidades Extranjeras”.

Así es como Raxofón lleva cuatro años consecutivos pintando Toritos Mágicos, “se esperaban algo relacionado con la tauromaquia, pero... confieso que jamás he ido a una corrida de toros”, cuenta el artista entre risas. Lo que sí está claro es que su objetivo era que el Torito Disfrutón recibiera a todas las personas con su agua mágica.

Un arte que vive y cambia

Cada semana, Raxofón incorpora una nueva obra a la exposición, para que quienes repiten visita siempre se encuentren con algo inédito, todo bajo el significado del agua y el constante movimiento que va inherente a él. Los carteles están bordados a mano por él sobre algodón crudo, en un trabajo que aprendió desde cero: “Todo es ponerse”.

Además, el artista mantiene una tradición: un sorteo entre los asistentes para llevarse una obra original. “Es mi manera de devolver al público todo lo que me da”.

Como broche de oro, una fuente de los deseos despide al visitante, con un significado único: "Todo lo recaudado irá para SERBAL, la asociación que ayuda a la Ribera de la Algaida, los humedales de Roquetas. Cuando fui me di cuenta de la falta de material, de la poca limpieza. Por ello, todo lo recaudado irá a ellos."

Raxofona Mediterránea de Raxofón.

Raxofona Mediterránea de Raxofón.Flor López

Agua no es solo una exposición. Es un viaje invertido: de la ciencia al arte, de las raíces al océano, de México al Faro de Roquetas de Mar. Un periplo líquido y luminoso, donde cada pieza es también una botella lanzada al mar, esperando ser recogida por el visitante.

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