El niño de EEUU salvado por un milagro del Cura Valera y su médico estarán en la beatificación en Almería
Tyquan Hall tiene 19 años y acudirá con sus padres a la beatificación en Huércal - Overa

Imagen del Cura Valera en su juventud.
El próximo 7 de febrero, Huércal-Overa vivirá un día que pasará a la historia de la provincia y de la Iglesia: el municipio acogerá la beatificación del Cura Valera, que sube a los altares tras un riguroso y complejo proceso en el que el Vaticano analizó y aprobó finalmente un milagro realizado por el sacerdote almeriense.
Y, tal y como ha confirmado el Obispado de Almería, el protagonista del milagro viajará desde Estados Unidos para acudir a la beatificación del Cura Valera. Su nombre es Tyquan Hall, acaba de cumplir 19 años hace tan solo unos días y está vivo gracias al sacerdote almeriense. Y no estará solo: viene a Almería acompañado por sus padres, la enfermera que atendió el parto y el médico, Juan Sánchez-Esteban, doctor nacido en Huércal - Overa que fue clave en la intermediación milagrosa del Cura Valera.
Huércal-Overa
Ya hay fecha (y sitio) para la beatificación del Cura Valera: así será la subida a los altares del almeriense
Álvaro Hernández
El milagro del Cura Valera en Estados Unidos
Fue en la noche del 14 de enero de 2007 cuando el niño Tyquan Hall nació en el Memorial Hospital de la pequeña ciudad de Pawtucket, en el condado de Providence (estado de Rhode Island). Fue una cesárea de urgencia, pero las cosas no salieron bien. Tyquan apenas tenía pulso y respiración: presentaba una frecuencia cardíaca baja, estaba pálido y cianótico.
La situación era grave. Iniciados los protocolos de recuperación neonatal, algo más de una hora después no se apreciaban signos de mejoría y la enfermera no le encontraba el pulso ni el latido del corazón.
El médico que lo atendía, el doctor Juan Sánchez-Esteban, natural de Huércal-Overa, en su desesperación, se acordó entonces de lo que sus padres le enseñaron desde pequeño, y pidió la intercesión de su paisano con una oración: “Cura Valera, he hecho todo lo que ha sido posible, ahora te toca a ti”.
Tras el rezo, empezó a caminar por el pasillo para ir a comunicar a los padres la muerte de su hijo, pero la enfermera le avisaba de repente de que el niño se estaba recuperando. Unos minutos después de la oración, el niño comenzó a respirar y a latir su corazón con normalidad.
Tras este difícil episodio, Tyquan debería haber quedado afectado por daños en su desarrollo como una parálisis cerebral y discapacidad mental y física, en el área del lenguaje y de la motricidad, pero no quedó en él secuela alguna.
Los actos de la beatificación del Cura Valera
La beatificación del Cura Valera, que tendrá lugar en el Espacio de Usos Múltiples de Huércal - Overa el sábado 7 de febrero a las 11 horas de la mañana y estará presidida por el cardenal Marcello Semeraro en representación del Papa León XIV, irá acompañada de otros actos ese fin de semana.
Así, el viernes 6 de febrero, a las 19:00 horas tendrá lugar una vigilia de oración preparatoria en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.
Será en esa misma iglesia parroquial en la que tenga lugar, el domingo 8 de febrero, una misa de acción de gracias a las 19:00 horas. La misma estará presidida por el obispo de Almería, Antonio Gómez Cantero. Posteriormente tendrá lugar la procesión de las lumbres, una tradición de Huércal - Overa en la que se conmemora el traslado el Santísimo Sacramento al actual templo parroquial.
Quién era el Cura Valera
El Cura Valera nació en Huércal-Overa (Almería) el 27 de febrero de 1816 en el seno de una familia pobre y humilde, en un tiempo difícil por la presencia de continuas epidemias, hambrunas y persecuciones a la fe, forjando una fe firme que le hizo un auténtico apóstol de Cristo. Se conserva la casa natal en la calle que lleva su nombre.
Estudió en el Seminario de San Fulgencio de Murcia, diócesis a la que entonces pertenecía su parroquia. Ordenado sacerdote a los 24 años en 1838, destaca por un celo ardiente, humildad profunda, sencillez encantadora, generosidad admirable y caridad sin límites.
Ejerce su ministerio en las parroquias de Alhama de Murcia y Cartagena hasta que en 1868 regresa como párroco a su pueblo natal. Siempre dispuesto a repartir su comida y vestidos, pasa las noches en vela cuidando enfermos y moribundos, ofreciendo a todos el auxilio espiritual. La Virgen se convierte en la principal confidente de sus desvelos.
Atendió con heroísmo a los enfermos del cólera en las epidemias de entonces. Ante el peligro de terremotos nunca quiso abandonar a su pueblo si no lo hacían también los presos a los que socorría. En atención a su entrega recibió varios premios y condecoraciones civiles. El 15 de marzo de 1889, tras una vida sacerdotal entregada y acompañada de signos extraordinarios muere en olor de santidad.
Su cuerpo reposa junto al altar de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Huércal-Overa, donde se conserva viva su fama de santidad.
Ya en vida del Siervo de Dios era admirado por sus virtudes cristianas y sacerdotales, e incluso se le atribuían hechos milagrosos, por lo que el entonces Arzobispo de Valencia dijo de él: "No estoy hablando de un hombre ni de un sacerdote, hablo de un ángel".
Son innumerables los testimonios de fama de santidad y de signos de don Salvador Valera recabados a lo largo de los años y que sigue viva en la actualidad, llegando a ser definido como 'el Cura de Ars español', pues vivió su ministerio sacerdotal principalmente en su pueblo natal de Huércal Overa.
No se conocen de él escritos ni grandes hazañas, no fue fundador de ninguna Congregación religiosa, sólo brilla en él la vivencia profunda de su ser sacerdotal, fundamentada en la Eucaristía y la oración, en la entrega de su vida por sus feligreses, en la caridad continua hacia ellos, llevándolos a Cristo el Señor de nuestra vida.