El municipio de Almería que ha reducido su deuda en 1,5 millones de euros en un año y medio
El alcaldeconsidera el plan de pago a proveedores "un balón de oxígeno" que permitirá a la localidad "empezar de cero"

El alcalde de Carboneras (centro) durante una reunión en una imagen de archivo.
"A primera vista se puede hacer una lectura catastrófica de que el Ayuntamiento ha sido intervenido, pero para nosotros esto es un balón de oxígeno sin lugar a dudas". Así explica el alcalde de Carboneras, Salvador Hernández, la entrada del municipio en el mecanismo de pago a proveedores del Gobierno de España.
Lo cierto es que, al menos según el regidor carbonero, de los tres millones previstos en un principio que habría que afrontar, la cantidad se reducirá significativamente después de que según ha defendido Hernández, en el año y medio que lleva como alcalde la deuda haya descendido "alrededor de un millón de euros".
Ante el próximo pago de lo aún adeudado, el Gobierno municipal ya ha cerrado la relación de facturas pendientes de pago y, aunque las deudas con los pequeños comercios y proveedores locales de Carboneras "son prácticamente inexistentes", el grueso de esos otros 1,6 millones de euros se concentra en tres o cuatro grandes firmas concesionarias encargadas de servicios históricos como parques y jardines, mantenimiento eléctrico o con Galasa (la empresa provincial que gestiona el agua).
El calendario ya está fijado y el horizonte es inmediato. Se espera que antes del mes de julio los proveedores comiencen a cobrar las cuantías adeudadas. Además, el Ayuntamiento ha aprovechado la flexibilidad del Ministerio para incluir facturas de este mismo año 2026, lo que permitirá "limpiar la era" por completo y arrancar el verano con el contador de la deuda de proveedores a cero.
Un respiro con un año de carencia
Este mecanismo, que se remonta en sus orígenes a la en la época del ministro popular Cristóbal Montoro para rescatar a unos ayuntamientos que se asomaban al abismo de la quiebra financiera, se articulará en Carboneras a través de los fondos ICO. Las condiciones darán margen de maniobra al Consistorio. Habrá un año de carencia, por lo que el Ayuntamiento no empezará a devolver el crédito hasta octubre de 2027, extendiéndose el plazo de amortización hasta el lejano 2041.
A pesar de las críticas y reproches desde la oposición, desde la Alcaldía de Carboneras la lectura es puramente pragmática. El peor momento de la crisis financiera local puede haber "quedado atrás", y la prioridad absoluta es "dar certidumbre a quienes prestan los servicios esenciales al pueblo". Los proveedores, desde luego, dormirán mucho más tranquilos a partir de este mes.