La concejala que ha renunciado al Partido Popular pasará al grupo de no adscritos este jueves
Ángeles Carrillo presentó un escrito para abandonar la disciplina popular y el Pleno de esta semana lo hará oficial

La concejala carbonera, Ángeles Carrillo, durante un acto reciente.
Este jueves se materializará el nuevo episodio en el largo culebrón de la política municipal de Carboneras. Según lo previsto, será este 28 de mayo cuando se formalice la renuncia de la edil Ángeles Carrillo, responsable dentro del Gobierno municipal de las áreas de Políticas Sociales y Mayores.
Fue el pasado miércoles cuando la edil decidió mover ficha y presentar un escrito formal en el Ayuntamiento para dejar de pertenecer al Grupo Municipal del Partido Popular en la Corporación, las siglas bajo las que concurrió en las urnas en las pasadas elecciones municipales de 2023, solicitando así su paso a la condición de concejal no adscrita.
Pese a que por el momento Carrillo sigue formando parte del Gobierno municipal encabezado por el alcalde Salvador Hernández (Ciudadanos), el ajedrez político de Carboneras dibuja un escenario aún más fragmentado que hace tan sólo unos días. En el sillón de mando continúa Hernández como único representante de su formación al frente del Consistorio, alcanzando acuerdos que han dado gobernabilidad a la localidad con los cinco ediles del PP integrados en su equipo de Gobierno (entre los que se encontraba la propia Carrillo).
Enfrente, en la bancada de la oposición, el PSOE mantiene su bloque de seis representantes obtenidos en los anteriores comicios, mientras que el exalcalde Felipe Cayuela, quien fuera candidato del PP en 2023 aunque posteriormente relegado de la portavocía, observa los movimientos que se producen del Gobierno municipal de Carboneras desde la barrera, ostentando también la condición de concejal no adscrito tras haber abandonado en su día la disciplina del PP.
De hecho, Cayuela protagonizó la primera crisis de gobierno dentro del municipio carbonero en este mandato. La decisión de apartar y relegar a representantes de Ciudadanos tras pactar con ellos, sobre todo al actual regidor que ostentaba varias áreas como teniente de alcalde, motivó poco después una moción de censura impulsada por Ciudadanos y PSOE.
Este movimiento político tampoco propició la estabilidad que buscaba tras la apertura de otra gran crisis entre los socialistas y Ciudadanos, aunque Hernández se mantuvo finalmente la Alcaldía con mociones e iniciativas aprobadas en el Ayuntamiento al integrar a los concejales del Partido Popular en su Gobierno municipal.