El alcalde de Carboneras recibe a Greenpeace, que le obsequia con una tarta con forma de Algarrobico
El regidor, Salvador Hernández, ha reafirmado su plena colaboración con la justicia durante el proceso

Miembros de Greenpeace llevan una tarta con forma de Algarrobico el alcalde de Carboneras (Almería), Salvador Hernández (CS).
El alcalde de Carboneras, Salvador Hernández, ha abierto este miércoles las puertas del Ayuntamiento al coordinador territorial de Greenpeace en Andalucía, Luis Berraquero, y otros miembros de la organización naturalista, que han acudido a la cita con un original obsequio: una tarta con la forma del hotel situado en el paraje de El Algarrobico con motivo del 20 aniversario que se cumple este mes desde la paralización cautelar de las obras promovidas por Azata del Sol.
El regidor ha valorado positivamente la labor que Greenpeace realiza a nivel global en defensa del medio ambiente. En el ámbito local, Hernández ha trasladado a los representantes de la organización que el Ayuntamiento mantiene “una colaboración plena con la justicia para resolver el complejo proceso judicial que rodea al inmueble”.
"Defendemos el interés general del pueblo"
“Entendemos que cada parte implicada dentro de este procedimiento defiende un interés, y el del Ayuntamiento de Carboneras es el de defender en todo momento el interés general de un pueblo que ha sido el gran perjudicado durante los últimos 20 años”, ha señalado el alcalde. Porque, “frente a unas expectativas de empleo y desarrollo que se vieron frustradas, a pesar de que en su día el hotel contó con el beneplácito del Gobierno y de la Junta, lo único que Carboneras ha ganado ha sido una mancha reputacional que estamos limpiando día a día”.
En ese sentido, el alcalde ha aprovechado el encuentro para recordar a Greenpeace que esta misma semana el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha considerado ejecutado por parte del Ayuntamiento el fallo que declaró como suelo no urbanizable el sector donde se ubica el hotel. Asimismo, en lo referente al procedimiento de revisión de la licencia de obras, ha informado de que el Consistorio ya ha elevado la petición de dictamen al respecto al Consejo Consultivo.
De ese modo, para concluir, ha expuesto “que ahí, en el trabajo dentro de las limitaciones de medios que tiene un Ayuntamiento de un pueblo de 8.000 habitantes, nos encontrarán siempre todos los interesados en poner fin a una problemática que se alarga demasiado en el tiempo y ante la que venimos abogando por una solución consensuada entre las administraciones implicadas”.
El primer edil carbonero ha recibido a los miembros de la entidad así como el pastel que reproduce el edificio sobre el que figura la pintada "hotel ilegal", el cual han utilizado para recordar al alcalde que "debe cumplir con las sentencias" para revisar la licencia de obras concedida en 2003 a la promotora, ya que cuenta con visos de nulidad, según sentenció un tribunal.
Por su parte, desde la asociación han manifestado que "no queríamos dejar pasar la oportunidad de celebrar este aniversario dulce y amargo. Dulce, porque celebramos que hace 20 años se paralizó esta monstruosidad, símbolo de la destrucción costera y el urbanismo depredador. Amargo, porque llevamos 20 años intentando derribarlo y aún sigue en pie", ha manifestado en una nota el coordinador territorial de Greenpeace en Andalucía, Luis Berraquero.
Greenpeace también ha valorado la "alternativa" para acabar con el hotel basada en la "intención de expropiación por parte del Estado" de casi la mitad de los terrenos en los que se asienta el inmueble y que se corresponden con la parte que está dentro de la franja de los 100 metros de servidumbre de dominio público marítimo-terrestre que establece la Ley de Costas.
"De confirmarse que esta opción es posible, la Junta de Andalucía tendría en su mano aplicar la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (Lista), que le permite ejercer la facultad de expropiación en edificios manifiestamente ilegales, o bien culminar el derecho de retracto, puesto que el hotel ilegal se encuentra ubicado en el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar", han advertido.
Después de que el Ejecutivo andaluz haya incluido en varios presupuestos una partida específica para el derribo del hotel, si se ejecutase la expropiación por parte del Estado, "podrían hacerse efectivas las intenciones anunciadas a bombo y platillo en varias ocasiones por el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla", han considerado.
Para Greenpeace, "es el momento de que la Junta ratifique su decisión de derribar de una vez por todas esta ruina ilegal". "Necesitamos que se den los pasos necesarios, con valentía, que acaben con este icono de la destrucción costera para que se pueda recuperar la salud de estos terrenos protegidos del Parque Natural que nunca deberían haber sido urbanizados", ha concluido Berraquero.