Tiempo de higos
El sabor y calidad de los higos, influye notablemente el clima y naturaleza de los terrenos

Higuera almeriense dando sus frutos.
La higuera originaria de Asia menor y que se encuentra naturalizada en España en el litoral del Mediterráneo, fue apreciada por los antiguos griegos, y cultivada y extendida por los romanos. Pertenece la higuera a la familia de las moráceas, y su nombre genérico Ficus, se deriva de una palabra griega que significa higo.
La higuera posee en alto grado la propiedad de absorber la humedad del suelo y de la atmósfera, y por esta causa se explica como puede vivir en secano, en zonas cálidas , en terrenos áridos, pedregosos y calizos, como sucede en vario sitios de Almería, Murcia o Valencia; en pizarras hojosas en diferentes estados de metaforismo, o en alberos aguantando prolongadas sequias y beneficiadas únicamente por los aires húmedos del mar; siendo de notar que hasta en los terrenos salitrosos vegetan lozanamente.
Así como en las arenas litorales. Las más frondosas se crían en las laderas y desembocaduras de las cañadas y en los valles en cuyo terreno de acarreo encuentran sus raíces abundante nutrición y facilidad para extenderse y ramificarse.
También es muy frecuente verlas hasta en las torres de las iglesias, en las murallas y almenas de los antiguos castillos, apalancando y levantando los sillares de piedra, perjudicando considerablemente a estas construcciones o ya coronando y sembrando tristemente las solitarias ruinas y demás edificios abandonados, cuya presencia en estos sitios es principalmente debida a las aves que dejan envuelta con sus excrementos la semilla, que encuentra fáciles medios de germinar y desarrollarse. Y si bien en la generalidad de los casos son higos verdes o cabrahígos, en otras son comestibles.
Muchas son las variedades que se conocen en las diferentes zonas de España en donde este fruto se cosecha, y que, en el sabor y calidad de los higos, influye notablemente el clima y naturaleza de los terrenos. Estas variedades se distinguen por el tamaño, forma, coloración de la piel y carne del higo, época de sus maduraciones y numero de sus cosechas.
Así es que, en la imposibilidad de describirlas por lo numerosas, entre las variedades propias para higos secos, se cuentan en primer termino los blancos, que como hemos dicho, compiten con los de Esmirna o İzmir en Turquía y los mejores del Asia; si bien en el comercio extranjero no falta quien los encuentre, como a todos los higos españoles, un poco duros de piel.
Entre otros puntos se cosechan y son muy exquisitos los de Turón y Adra, verdales gordos; lo son tanto, que con frecuencia se ve que suelen pesar casi 500 gramos cuatro higos, de gusto exquisito, almibarados, muy tardíos y difíciles de secar, y que conservan su color verdoso hasta después de secos. “Perolasos” gordos de Adra, son exquisitos y compiten con los perolasos de Vera y Cuevas, de color blanquecino con viso morado. Los perolasos gordos y pardos, llamados también de Vera, se caen mucho de la higuera.
Los verdejos, panetejos, el pequeño higo denominado cuello de paloma, los negros o negrillos que dan brevas y se utilizan para verde y seco, moriscos que son los más pequeños y tardíos de todos, forman dos castas, unos blancos y otros negros; las variedades de castas mas selectas de todos ellos, entre otros puntos se crían en Almogia (Málaga). Así como los jocimes, partidores, higos brevas, martinencos y otros muchos que se cosechan en Almería, Murcia y demás localidades del litoral Mediterráneo.
Los orihuelos, blancos de piel y molla; los napolitanos, los rojales o rojos de Fortuna; higos blancos pajareros, de piel fina, muy dulces, pequeños y de poca semilla, introducidos en Cuevas de Vera y Huércal-Overa se cultivan desde tiempos inmemorables, ofreciendo al convertirse en pasas la traslucidez del caramelo y un sabor delicadamente dulce y grato al paladar. El higo jayuelo, es una variedad de higo rayado muy común en la zona de Motril.
La caprificacion, que fue ya dada a conocer por Plinio, se practica, desde muy antiguo en nuestras costas de Levante y Mediodía, siendo Adra unos de los puntos en donde se ejecuta con mas perfeccionamiento. La cabrahigadura o caprificacion, consiste en hacer sartas de higos silvestres o del cabrahígo, y colocarlas en las higueras para facilitar o promover o promover la fecundación, y a lo cual se llama. Comúnmente, cabrahigar. Esta operación se usa para activar las higueras tardías, asegurar la cosecha de aquellas que son pocos fecundas, y en los pocos casos que las flores masculinas se encuentren en distinto pie que las femeninas.