La Voz de Almeria

Adra

El día que un juez de línea agredió a un aficionado con el banderín

Los malagueños consiguieron la primera derrota en el equipo de Miramar y se llevaron los dos puntos

Partido Adra CF y CD Málaga: De izquierda a derecha: Beascoechea, Lechuga y Pipi Suarez

Partido Adra CF y CD Málaga: De izquierda a derecha: Beascoechea, Lechuga y Pipi SuarezLa Voz

Pepe Cazorla
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El 14 de febrero de 1960 visitaba Adra el CD Málaga líder del grupo. Día de los enamorados. Visitaba Adra el Málaga, que venía de descender la anterior temporada de 2ª División. De aquel partido tuve las primeras referencias en boca de José Ramon del Cueto Ramos, apodado futbolísticamente “Lechuga” un asturiano goleador. 

De su extenso repertorio de anécdotas una que le marcó y sin titubeos, fue el encuentro en Miramar frente al C. D. Málaga: “Caía el agua a pellejos y el Estadio estaba como el agua, a rebosar. Venía el Málaga que era el líder del grupo, con Ben Barek, Beascoechea y mi paisano Pipí Suarez, el que jugó en el Real Madrid C. F. Se armó un jaleo en la grada porque uno de los jueces de línea agredió a un espectador con su banderín y eso contagió a jugadores y espectadores”

-Pues sí que hubo gresca ¿no?: “aquello duró días. A un linier lo detuvo la Guardia Civil y en vestuarios ni te cuento, una vez terminado el partido.”

- ¿Qué paso?: “paso que, Coloma, jugador nuestro, mantuvo una conversación con Ben Barek en las filas malagueñas y se liaron los dos a mamporrazos.

-¡¡Que dices!!: “sí, pero Coloma ganó con ventaja

- ¿Por? “durante la pelea, no se había dado cuenta que llevaba el reloj puesto”.

Testigo de aquel partido la fotografía que acompaña al texto. A la izquierda el basauritarra y delantero Julio Beascoechea Bernaola ‘Beascoechea’. A la derecha, el asturiano y centrocampista, Alberto Suárez Suárez ‘Pipí Suárez’, que tres temporadas después ficharía por el Real Madrid CF ganando la Copa de Europa cinco años más tarde. En el centro, el también futbolista asturiano, pero en las filas del Adra CF, José Ramón del Cueto Ramos, ’Lechuga’.

Los cronistas locales Gregorio Lendinez y Juan José Sánchez Lidueña resumían sus crónicas de aquel encuentro y apuntaban:

El Málaga se ha llevado dos puntos de Miramar al vencer al Adra por un gol a cero, resultado que no ha merecido el futuro campeón, ya que como máximo se ha hecho acreedor de un emраte. Pero el señor Ceballos, cuando ya había transcurrido el tiempo reglamentario de la primera parte, graciosamente ha pitado una mano inexistente de Zuazua y Pipi desde fuera del área ha marcado el gol del triunfo ante la pasividad del portero. 

El Adra, aun derrochando el máximo de entusiasmo, y yendo a por todas sin concesiones de ningún género, no supo encontrar el camino de la puerta, malagueña. La indisposición de última hora de Soriano se dejaba sentir y la baja de Saura, también. Al estar ausente el rapidísimo hombre-gol del Adra, la delantera local se encontraba, no sólo premisa, sino que no surgió el hombre resolutivo que aun de forma aventurada se decidía a ir al marco contrario. 

Algún que otro tiro inocente y sin que nadie pusiera la rúbrica o colofón a la jugada que siempre moría en la zaga contraria. El once malagueño, principalmente en la segunda parte, se vio desbordado por los locales, que llegaron a embotellarlos en bastantes ocasiones. Pero el Málaga, con su empaque de equipo de superior categoría, creaba más o menos el mismo peligro ante el marco de Heredia y si había tirado más veces a puerta fue gracias a sus medios que no pararon de alimentar a la delantera y ésta con tres hombres en punta, en rápidos contraataques, fueron los que más ensayaron el tiro.

El Adra hizo un partido de decisión y coraje sobre todo su línea media y el trío defensivo donde Coloma, se encargó de cubrir a 'Pajarito' Ben Barek, y, como éste jugó más en punta; el almeriense a veces fue un defensor más y así, su compañero Molina, estaba solo, sin ayuda de nadie. Se echó en falta el hombre, que, desde atrás, ordenara el ataque para desbordar la durísima defensa blanquiazul. Así mismo, Zuazua, estuvo hecho un coloso anulando a Beato; Miguel 'El Pistolete', al finísimo Bernardi y Remacho, al peligroso Beascoechea.

 Porque ni Pipi ni Ben Barek no hicieron otra cosa que los resabios de su veteranía. El gol se materializó a los 45 minutos del primer tiempo. El señor Ceballos pita falta contra el Adra a un metro de la línea de penalti. Se encarga de tirarla Pipi que, con gran maestría y a pesar de la barrera, clava el balón en la red sorprendiendo a Heredia. 

El partido fue disputado y jugado a buen tren en ambos tiempos. La segunda parte se jugó entre un aguacero y en un barrizal donde menudearon los incidentes y los malos modos, ya que el árbitro se complicó él solo con la ayuda de sus liniers. Uno de estos auxiliares agredió a un espectador con el banderín y ante una bronca imponente y con fuerte lluvia se puso el partido tan feo que se contagiaron jugadores y público. Sin estas anomalías hubiera sido muy vistoso como hasta el descanso, porque se jugó duro y con hombría, pero sin mala intención, ya que el ardor puesto en la pelea por ambos bandos le dio un tinte de emoción sin límites” – resumían ambos cronistas.

Arbitró el encuentro el señor Ceballos de Sevilla, ayudado en las bandas, por los jueces del mismo colegio, señores Toledo y Marcos. Su actuación fue deficiente, mal en la apreciación de las faltas, sin querer saber nada en las áreas. Además, de seguir el juego de lejos. 

A sus órdenes los equipos se alinearon así: 

CD Málaga: Américo; Barrena, Lorenzo, Garay; Portolés, Borredá; Beascoechea, Ben Barek, Beato, Pipi y Bernardi.

Adra CF: Heredia; Remacho, Zuazua, Miguel; Coloma, Molina; Rozas, Bernardo, Lechuga, Veloso y Aniceto.

Hubo muchas incidencias, Pero, la más sobresaliente fue la agresión a un espectador por parte del juez de línea señor Toledo. Esto provocó un escándalo de primera. Se suspendió el juego unos minutos. Pocos altercados entre los jugadores. A la terminación del encuentro el juez de línea fue detenido tras la correspondiente denuncia del aficionado y conducido por la fuerza pública. Tampoco el Adra CF se salvó de una sanción económica.

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