Bandera verde para los bañistas con la reapertura de la playa de Villaricos
La última de las tres playas afectadas por la microalga tóxica se abría ayer después de dos semanas

La bandera verde volvió a ondear en Villaricos ayer por la tarde.
Dos semanas después de que comenzaran a darse los primeros casos de afectados por reacciones alérgicas, se han levantado las recomendaciones de evitar el baño y acercarse a 50 metros del rompeolas en la playa de Villaricos, en Cuevas del Almanzora, y poco después de las cinco de la tarde de ayer llegaba la bandera verde para sustituir a la que durante muchos días marcaba la prohibición de baño.
Para ello, la Junta de Andalucía ha valorado los últimos análisis de las aguas derivados a Cádiz, la comparativa de niveles con playas cercanas como las de Vera y Garrucha en donde no se están dando casos y, sobre todo, la ausencia de afectados en los centros de salud del pueblo.
En alerta
Aún así, desde el punto de vista sanitario se mantiene la alerta ante posibles casos de nuevos brotes alérgicos. Hasta el momento la toxicidad de la microalga ha llevado al médico a 91 personas, la mayoría de ellos durante el fin de semana del 20 y 21 de junio y los días posteriores.
También se mantendrán las revisiones periódicas de las aguas, dos análisis diarios hasta el momento, según explica el alcalde pedáneo de Villaricos Juan Velasco. “Esto no es bueno para nadie”, explicaba en referencia a los bajos ingresos del sector turístico, uno de los principales motores económicos de la pedanía de Cuevas del Almanzora. De hecho, una de las principales críticas realizadas por los comerciantes es el exceso de celo por parte de los agentes de la seguridad competentes a la hora de ahuyentar a los bañistas de las zonas afectadas y, con ello, potenciales consumidores de bares, restaurantes y demás negocios.
Recomendación
Desde la Junta de Andalucía se hace referencia al informe que remitió el 23 de junio a los ayuntamientos de los municipios afectados, “recomendando que se tomaran las medidas necesarias para evitar el baño, así como la proximidad a menos de 50 metros del rompeolas”; aunque finalmente se interpretó como una prohibición y en la mayoría de las playas afectadas se dispuso de vallas y balizamiento advirtiendo la prohibición de baño.
Comerciantes
La decisión aunque tardía según los propietarios de los establecimientos de la zona fue muy aplaudida en el día de ayer. Su reacción fue la misma que en días anteriores, un baño; antes reivindicativo y para dar normalidad a la zona pese a la prohibición. Su preocupación sigue siendo la económica y la dificultad de remontar los bajos ingresos de los últimos días, por lo que insisten, “hemos echado el mes”.
La de Villaricos ha sido la playa que más ha sufrido la presencia de la microalga tóxica, con mucha menor incidencia en las playas de Vera y de Quitapellejos en Palomares, que fueron abiertas al público los días 29 de junio y 3 de julio, respectivamente.
Ahora, una vez levantadas todas las restricciones, los empresarios turísticos del Levante esperan las acciones de promoción prometidas por las intituciones como la Diputación de Almería, que anunció una campaña para que sirviera para contrarestar los efectos negativos que esta plaga haya causado en la economía de estos municipios alemrienses.
“Defraudados” con las explicaciones
No quedaron satisfechos los comerciantes con la información que llegó desde la Delegación de Salud en la reunión celebrada el pasado lunes por la noche. Según los presentes, quedó sin explicar si se ha realizado seguimiento médico a los afectados para determinar realmente la incidencia, ni la procedencia del microalga. Consideran que son pocas las explicaciones ofrecidas sobre la posible correlación con otros brotes detectados en Tarragona y, sobre todo, mostraron su disconformidad con la prohibición de baño. Los técnicos explicaron que se trataba de recomendaciones, por lo que los comerciantes consideran que “están echando la pelota ahora al Ayuntamiento”.