Una alpargata de hace siglos y nuevas calles: los últimos hallazgos de Mojácar la Vieja
Las excavaciones sacan a la luz nuevas viviendas, calles y materiales que ayudan a reconstruir la vida entre el siglo XII y XIV

Parte del yacimiento de Mojácar la Vieja. Foto: Memolab.
Mojácar la Vieja sigue desvelando cómo era la vida entre los siglos XII y XIV. La última campaña de excavaciones arqueológicas, que acaba de finalizar hace tan solo unos días, ha permitido ampliar el conocimiento, principalmente, sobre el urbanismo del asentamiento y descubrir nuevas viviendas y calles que demuestran una organización mucho más estructurada de lo que hasta ahora podía apreciarse.
Los trabajos, desarrollador por el equipo de MEMOLab de la Universidad de Granada, han permitido durante esta campaña, además, conectar las dos grandes áreas de excavación. Así lo ha explicado el director de las excavaciones, José María Martín Civantos, durante una entrevista en la Cadena SER Levante: “Hemos ido uniendo dos grandes áreas de excavación que ahora aparecen ya de manera conjunta como una zona muy amplia excavada”.
Urbanismo
Los nuevos hallazgos “nos permiten conocer mejor cómo vivían los mojaqueros y las mojaqueras entre el siglo XII y el siglo XIV, cómo eran sus casas, cómo se organizaban a nivel doméstico, pero también cómo se organizaban a nivel productivo” señala Martín Civantos.
Precisamente, uno de los descubrimientos que más ayuda a completar esa imagen del asentamiento tiene que ver con las calles. “Nos faltaban calles y daba la impresión de que la gente iba por los tejados” apunta el directos. Pero gracias a las nuevas excavaciones se muestra que la zona contaba con “un urbanismo estructurado”, con “calles empinadas, en algunos casos con escaleras y con zigzag que ya nos van dando una panorámica más completa sobre el urbanismo de Mojácar y sobre cómo se estructura el asentamiento”.
Y es que, según ha indicado Martín Civantos, Mojácar la Vieja es un asentamiento “que es una villa y que está a mitad de camino entre un asentamiento propiamente rural y un asentamiento ya con unas funciones urbanas”. “Era la cabeza de un distrito del que luego dependían otras localidades menores a nivel administrativo” y que contaba con “funciones económicas como, por ejemplo, las de mercado” señala, lo que “lo va asemejando a casi una ciudad”.
Más allá de las viviendas
Más allá de esto, en algunos puntos, los arqueólogos ha podido acceder a niveles inferiores gracias a que algunos pavimentos estaban rotos o había estructuras que permitían seguir excavando para conocer algo más sobre fases anteriores de ocupación del asentamiento.
Así se ha podido conocer la evolución de Mojácar la Vieja desde el siglo XII y la primera mitad del siglo XIII, antes de la última fase de ocupación cuando fue abandonado a mediados del siglo XIV.
Durante la campaña, también han ido apareciendo distintos materiales como algunas piezas de cerámica e incluso una alpargata carbonizada, algo excepcional según el director porque “normalmente los textiles no se conservan, se degradan y se pudren”.
Colaboración con la Universidad de Exeter
Esta última campaña también ha contado con la colaboración con la Universidad de Exeter, en Reino Unido, con el objetivo de trabajar en la zona del cementerio para intentar localizar restos óseos.
“Por desgracia no hemos podido ir localizando esos restos óseos y habrá que seguir intentándolo en fases sucesivas en función de cómo se planteen las estrategias de investigación” explica.