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Unos estudiantes logran observar una de las explosiones más violentas del universo desde Calar Alto

La observación, realizada en Almería casi tres días después del estallido, permitió activar una red internacional de telescopios

Los estudiantes de la Universidad de Dublin y sus profesores observan tranquilamente desde la biblioteca de Calar Alto.

Los estudiantes de la Universidad de Dublin y sus profesores observan tranquilamente desde la biblioteca de Calar Alto.UCD

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Durante unas prácticas con el telescopio de 1,23 m de Calar Alto, un grupo de estudiantes de la universidad irlandesa University College Dublin ha logrado observar la contrapartida óptica de un fenómeno transitorio recién descubierto, conocido como estallido de rayos gamma, casi tres días después de que explotara violentamente. 

Esta observación de oportunidad ha sido fundamental para coordinar las observaciones con telescopios de mayor tamaño, tanto en Calar Alto como en el resto del mundo. Esto ha permitido a los estudiantes contribuir de manera significativa al proceso de recopilación de pruebas científicas para desvelar la verdadera naturaleza de este peculiar y violento fenómeno.

¿Qué hacían estudiantes extranjeros en Calar Alto?

Cada año, el observatorio de Calar Alto acoge, entre otras, una academia de la universidad irlandesa University College Dublin (UCD), durante la cual los estudiantes del grado en física con especialización en astronomía y ciencias espaciales tienen la oportunidad de manejar un telescopio profesional. 

Imagen de archivo del observatorio de Calar Alto.

Imagen de archivo del observatorio de Calar Alto.La Vuelta

Se trata de una experiencia fantástica para cada estudiante participante, que prepara con antelación un programa científico y lo lleva a cabo observando con las cámaras de alta sensibilidad del observatorio andaluz.

Del 9 al 14 de marzo de 2026, catorce estudiantes de la UCD, supervisados por su profesor Antonio Martín-Carrillo, han utilizado el telescopio CAHA de 1,23 metros para observar diversos programas planificados, cuando las condiciones meteorológicas lo permitían. Pero también eventos inesperados denominados "objetivos de oportunidad" (Target of Opportunity, ToO), si fuera necesario. De hecho, uno de estos ToOs se activó durante la noche del 12 al 13 de marzo.

Un avistamiento con repercusión

El joven equipo, liderado por el experimentado astrónomo español Antonio Martín-Carrillo, recibió una alerta para observar una fuente óptica recientemente descubierta que se había asociado provisionalmente con una nueva explosión violenta (un estallido de rayos gamma o GRB, por sus siglas en inglés) detectada en rayos gamma casi tres días antes en el cielo boreal, en una posición idealmente accesible desde Calar Alto. El objetivo era ayudar a recabar pruebas de su asociación con el estallido de rayos gamma y coordinar observaciones con telescopios más grandes en todo el mundo.

El evento, conocido como GRB 260310A, fue detectado por primera vez el 10 de marzo de 2026 por el satélite Fermi, un telescopio espacial diseñado para detectar fuentes de rayos X y gamma -los tipos de luz más energéticos del universo-, emitidos por fenómenos violentos como los agujeros negros supermasivos, los púlsares o las supernovas. 

Este evento concreto resulta interesante por el extraordinario comportamiento observado en el candidato a transitorio óptico asociado al GRB. En particular, por su alto brillo tras varios días y su ubicación en las afueras de una galaxia relativamente cercana.

Campo del estallido de rayos gamma GRB 260310A y su contrapartida óptica marcada en esta exposición de 150 segundos tomada con la cámara CCD DLR-MkIII del telescopio de 1.23 metros CAHA.

Campo del estallido de rayos gamma GRB 260310A y su contrapartida óptica marcada en esta exposición de 150 segundos tomada con la cámara CCD DLR-MkIII del telescopio de 1.23 metros CAHA.

Tras recibir la solicitud de los colaboradores internacionales, los estudiantes de la UCD interrumpieron sus observaciones previstas y reorientaron el telescopio de 1,23 m equipado con la cámara DLR-MkIII hacia el candidato óptico de GRB 260310A, comenzando las observaciones justo antes de medianoche (22:57 UT) el 12 de marzo, unos 2.75 días después de la detección por Fermi.

Gracias a las buenas condiciones de observación, la probable contrapartida óptica (resplandor residual o afterglow en inglés) del GRB era visible. "Incluso con una exposición de solo 30 segundos, pudimos ver perfectamente este peculiar GRB que seguía siendo muy brillante casi tres días después de su explosión", afirma Martin-Carrillo, y añade que los estudiantes "estaban eufóricos cuando la nueva imagen apareció en la pantalla y la fuente era claramente visible".

Un hallazgo compartido con la NASA

Los resultados de estas observaciones se compartieron rápidamente entre las distintas colaboraciones y con toda la comunidad científica a través de la Red de Coordenadas Generales de la NASA. A raíz de las observaciones realizadas con el telescopio de 1,23 m, se llevaron a cabo observaciones espectroscópicas y polarimétricas con otros instrumentos, lo que confirmó su relación con el GRB y reveló el desplazamiento al rojo (o redshift) de la explosión (z = 0.153). 

La Vía Láctea vista desde el Observatorio del Calar Alto.

La Vía Láctea vista desde el Observatorio del Calar Alto.Ruben Alguero

La naturaleza local de esta violenta explosión y la localización externa de la fuente con respecto a su galaxia anfitriona parecen sugerir que esta explosión no pudo haber sido originada por la muerte de una estrella masiva, sino por la fusión de dos estrellas de neutrones.

Las observaciones espectroscópicas adicionales realizadas con el telescopio de 2.2 m por J.F. Agüí Fernández y A. Fernández-Martín, observadores CAHA de servicio esa noche, proporcionaron más información clave sobre el evento desde Calar Alto.

Jesús Aceituno, director de CAHA, concluye: "Uno de los compromisos del observatorio es la formación de la futura generación de astrónomas y astrónomos. Además de permitir a cada estudiante manejar telescopios e instrumentos punteros, el programa Academia CAHA contribuye a estudios científicos relevantes como lo hemos visto este año con el University College Dublin que esperemos acoger muchos años más".

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