Rescate agrícola en Laujar: las uvas que casi se pierden para siempre vuelven a brotar
Entre ellas figuran nombres que evocan otra época del campo almeriense

Rescate agrícola en Laujar: las uvas que casi se pierden para siempre vuelven a brotar.
No es un jardín cualquiera ni un simple proyecto ornamental. Lo que ya crece alrededor de la plaza de toros de Laujar de Andarax es mucho más ambicioso: un auténtico museo vivo de variedades tradicionales que estuvieron a punto de desaparecer.
Este municipio de la Alpujarra Almeriense ha plantado nada menos que 18 parras de variedades autóctonas de la provincia con el firme objetivo de conservar un patrimonio agrícola que forma parte de la identidad alpujarreña.
Entre ellas figuran nombres que evocan otra época del campo almeriense como Ojos de Buey, Verde de los Filabres, Ojo de Liebre, Cojón de Gato, Molinera, Lejía, Rosada, A. Real, Alvilla, Cuerno, Cilíndrica, Ohanes, Napoleón, de Málaga, Valenci, Corazón de Cabrito, Turruntel y Santa Paula.
Muchas de estas uvas fueron esenciales en la tradición parralera que dio fama internacional a la provincia, especialmente con la histórica uva de Ohanes.
Sin embargo, el paso del tiempo, la transformación del modelo agrícola y la pérdida de rentabilidad provocaron que algunas quedaran relegadas a pequeñas explotaciones o incluso al borde de la desaparición.
La iniciativa no solo busca proteger genéticamente estas variedades, sino también crear un espacio singular en el corazón del municipio. Las jardineras que rodean la plaza se transformarán en un recorrido identificativo, con placas individuales para cada parra y un panel informativo de gran formato que permitirá a vecinos y visitantes conocer su historia, características y valor cultural.
Detrás del proyecto hay un trabajo coordinado entre el Ayuntamiento de Laujar de Andarax y agricultores de la comarca comprometidos con la tierra. Especial mención merecen Pepe Gómez, agricultor de Canjáyar, y Justo Sánchez, que han cedido los injertos que han hecho posible que hoy estas variedades vuelvan a echar raíces.