Es el mejor: el mirador de Cabo de Gata en el que tienes que hacer una parada sí o sí
Ofrece una de las panorámicas más amplias del litoral

El mirador ofrece una de las mejores vistas del litoral del Cabo de Gata.
Si estás recorriendo el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, hay un punto en el que todo el mundo coincide en que hay que parar sí o sí.
No es una recomendación, es casi una norma no escrita entre viajeros, y los números lo respaldan. Más de 4.300 reseñas en Google Maps y una valoración sobresaliente de 4.7 sobre 5 sitúan este mirador entre los lugares mejor puntuados de toda la provincia de Almería. Y no es casualidad.
Desde el mirador de la Amatista se obtiene una de las panorámicas más amplias del litoral del Cabo de Gata. El mar presenta ese color turquesa que parece retocado digitalmente y el agua es tan cristalina que se puede ver el fondo con una claridad sorprendente incluso desde lo alto. Muchos usuarios destacan que es el sitio perfecto para ubicar futuras calas a visitar, planificar rutas de snorkel o simplemente detenerse a observar.
El acceso es sencillo y en coche, con un pequeño espacio para aparcar, lo que lo convierte en un lugar cómodo incluso para quienes hacen un recorrido rápido por la zona. Además, las instalaciones permiten una visita agradable: barandilla, bancos y zona segura para moverse y tomar fotos.
La experiencia varía según la hora del día. Por la mañana, el paisaje es luminoso y detallado. A última hora de la tarde, el mirador se transforma en uno de los puntos favoritos para ver el atardecer en la costa almeriense.
Muchas de las reseñas coinciden: verlo con el cielo anaranjado y el sol hundiéndose en el horizonte es uno de los momentos más recomendables del viaje. También hay quien va de noche para observar las estrellas, aprovechando que el parque natural tiene muy poca contaminación lumínica.
El por qué de su nombre no está demostrado, aunque se dice que procede de las antiguas minas de Cabo de Gata en las que podría haber existido esta gema de color violeta. Sea cierto o no, las vistas desde el mirador de la Amatista son una auténtica joya.