Droga y roba a una mujer en su casa tras ganarse su confianza en la playa
Droga y roba a una mujer en su casa tras ganarse su confianza en la playa
Una vecina de Roquetas sufrió hace unas semanas un robo en su propia casa donde, al parecer, fue drogada por una mujer que había conocido en la playa y que se ganó su confianza. Tras la denuncia, agentes de la Guardia Civil, hacia quienes la víctima se deshace en elogios, detuvo a la presunta ladrona, que la víctima reconoció, y que ahora se encuentra en libertad, tal como ella ha comprobado al verla de lejos por la calle en días recientes.
Un hecho que lleva a la víctima a relatar su experiencia agridulce, agria por el ataque que sufrió y por saber que la agresora está libre, y dulce con respecto a la actuación de los guardias, a los que quiere agradecer públicamente su labor. Su intención es también alertar a los almerienses para que no le suceda lo mismo a otra persona.
La historia comienza en una playa del municipio de Roquetas de Mar. Fue al salir del agua, cuando la víctima notó que una señora se había situado justo a su lado, lo bastante cerca como para entablar conversación con ella. Se sentó, se puso a leer, y enseguida esa nueva compañera de arena comenzó a hacrle preguntas. Charlaron durante bastante tiempo, se contaron más o menos dónde trabajaban, dónde vivían... La nueva ‘amiga’ afirmó que era profesora de universidad en una provincia cercana a Almería, y nada hacía sospechar que mintiera.
Aparición
Se despidieron hablando de volver a encontrarse otro día. Varios días después, aunque no la había vuelto a ver en la playa, la mujer llamó al timbre de la propia casa de la víctima. Ésta se sorprendió y le preguntó cómo la había encontrado. Le dijo que había preguntado por ella en el barrio y le habían señalado la casa. “Ahora pienso que me debió seguir aquel día que la conocí”.
Sin sospechar nada, más allá de la sorpresa, la invitó a pasar a tomar un café en la terraza. En un momento dado, la dueña de la casa se levantó a coger algo dentro. Tardó unos segundos y recuerda que a la vuelta a la mesa vio cómo su ‘invitada’ echaba lo que ella imaginó que sería sacarina en el café. Pero en ese momento siguió sin sospechar nada. Se sentó y cogió su taza para beber.
Quince horas
Su relato continúa al amanecer del día siguiente. Se despertó en su sofá aturdida, mareada y con ganas de vomitar. Extrañada y sin caer en lo que había pasado, se acordó de la mujer y, tras un buen rato de vómitos y náuseas, consiguió mirar a su alrededor para comprobar que su casa había sido desvalijada. Joyas, dinero, ropa, cosméticos..., toda la casa había sido revuelta por la presunta ladrona que la había drogado en el café.
Días después, aún sigue sin saber cuántas cosas se pudo haber llevado la mujer durante las quince horas que estuvo insconsciente, ya que buscó por todos los rincones, y entre sus efectos personales. Asustada, denunció los hechos a la Guardia Civil, aunque pensó que su agresora estaría ya lejos de Almería.
Apenas un par de días después recibió una llamada desde la comandancia para darle la buena noticia. La mujer había sido capturada gracias al buen trabajo de los agentes, que ya estaban investigando a la detenida por hechos similares. La víctima la reconoció y pudo recuperar gran parte de sus pertenencias.
Los días que estuvo sin dormir, se tranquilizaba al pensar que la mujer estaba en el calabozo. Pero desde el día que supo que estaba en libertad, además de verse obligada a cambiar la cerradura de su casa, la ansiedad ha vuelto y por ello ha querido denunciar públicamente su caso.