“Iba a tirarse del puente, tenía los pies en el abismo”
“Iba a tirarse del puente, tenía los pies en el abismo”
Cuatro guardias civiles de la Comandancia de Almería reciben tratamiento de héroes. Su rápida intervención el pasado miércoles evitó la muerte segura de un vecino que pretendía arrojarse desde el puente del Bayyana. Gracias a Francisco Mesa, Juan José Vergel, Juan Ángel Rubio y José Antonio Ruiz hoy tiene una nueva oportunidad.
El rescate se produjo a las 11 de la mañana del miércoles. “Nos encontrábamos realizando un servicio en Viator, en la rotonda de acceso a la base, y nos comunicaron que había un hombre con intención de suicidarse”, relata el brigada Mesa. “Vimos el coche parado en el arcén y el hombre apoyado en la barandilla. Al ver nuestro coche se subió rápido, iba a tirarse y tenía los pies en el abismo”.
Fueron momentos de tensión. Según relatan los protagonistas miembros de la USECIC, la víctima estaba desorientado y había dejado en el coche un carta de despedida a la familia. No dio tiempo a negociar con él, a trata de disuadirle. “Fue muy duro, cuando llegamos ví que saltaba la barandilla, el coche giró y pensé que ya se había caído al vacío”, recuerda Rubio.
Este agente fue quien consiguió agarrarlo de la cintura en una maniobra arriesgada para su propia seguridad. Su compañero José Antonio Ruiz explica la secuencia. “Le gritábamos y cuando giró la cara hacia nosotros, un compañero lo agarró y luego lo pude sujetar”. El agente asegura que “es una actuación gratificante para los agentes”.
Juan José Vergel señala que cuando los agentes apartaron al hombre del peligro, “incluso daba las gracias, se arrepentía” de lo que iba a hacer. “Se ve el corazón que tenemos los guardias civiles”, apostilla el agente.
La víctima fue tranquilizada sobre el terreno. Luego el hombre fue trasladada hasta el Complejo Hospitalario de Torrecárdenas para ser atendido por los facultativos.
Los guardias coinciden en que fue una actuación “muy rápida” y que ni siquiera pudieron hablar con él para disuadirle. De hecho, el rescate supuso también el riesgo de arrastrar a alguno de ellos al vacío. “Era un hombre grande, más bien recio”, señala el brigada Francisco Mesa en declaraciones a la CADENA SER.
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