Tierra de Antas llega al Árbol de la Memoria de Praga, retoño del de Guernica
La plantación recordará la lucha por la libertad y a los más de 2.200 presos del campo de concentración de Hradištko

Depósito de la tierra de Antas en el retoño del árbol de Guernica.
La ciudad checa de Praga es testigo del crecimiento de un árbol más que histórico y que tendrá en su ADN parte almeriense. Se trata de un retoño del de Guernica, todo un símbolo de la barbarie de los conflictos bélicos tras los bombardeos de la aviación nazi durante la Guerra Civil española, comparables a los sufridos por la ciudad de Almería, como en el que murieron más de treinta decenas de almerienses a manos, en este caso, de un acorazado alemán.
Ahora, tierra procedente de un pueblo de la provincia almeriense cuya capital sufrió esos bombardeos se encuentra entre la utilizada para plantar el Árbol de la Memoria de Praga. Se trata de una porción enviada por el Ayuntamiento de Antas para ayudar a crecer a este retoño del de Guernica que servirá para recordar la lucha por la libertad y los más de 2.200 presos del campo de concentración de Hradištko asesinados por la Gestapo (la policía secreta de la Alemania nazi) durante los días 9, 10 y 11 de abril de 1945, tres semanas antes del fin de la II Guerra Mundial en Europa. Cabe recordar que 70 de estas víctimas eran deportados españoles, entre los que se encontraba el soldado antuso Antonio Clemente Jódar.
El árbol ha sido plantado hace tan sólo unos días, el 15 de abril, en el parque dedicado en Praga a František Suchý, director del crematorio de Strašnice, quien "junto a su mujer e hijo" arriesgaron sus vidas, desobedeciendo las órdenes de los nazis, guardaron las cenizas de los presos asesinados, etiquetando en urnas individuales las de más de 200 que lograron identificar", tal y como ha comunicado el Consistorio antuso.
La tierra antusa fue depositada al pie de este Árbol de la Memoria por Unai Eguía, profesor de plástica en Educación Secundaria e investigador que logró descubrir el paradero de las cenizas de los deportados españoles asesinados por la Gestapo. Eguía pidió que el recién plantado roble ofrezca en el futuro “paz en concordia y hermandad”.

Momento en el que se depositó tierra procedente de Antas.
Para el alcalde de Antas, Pedro Ridao, que envió un mensaje leído durante la ceremonia, “los vecinos de Antas estamos orgullosos de contribuir con tierra de nuestra localidad a la plantación y crecimiento en suelo checo de este Árbol de la Memoria, con el deseo de que nunca queden en el olvido quienes murieron luchando contra las tiranías”.
La plantación del Árbol de la Memoria ha sido uno de los actos más emotivos del homenaje a las víctimas y a František Suchý, que contó con la presencia de alrededor de 40 familiares de los deportados españoles, los ministros de Exteriores de España y República Checa, los embajadores de ambos países y Francia, así como autoridades locales y miembros de la Asociación de Veteranos del Ejército Checo.

Cartel francés en el que se denuncian los bombardeos nazis en Guernica y Almería, unidos ahora por este árbol.