Las protestas obligan al PP a echar el cierre al congreso de Zoido
Las protestas obligan al PP a echar el cierre al congreso de Zoido
Juan Ignacio Zoido es ya el presidente del Partido Popular de Andalucía con un 97,4% de respaldo. Fue proclamado nuevo líder en un conclave que sorpresivamente adelantó su cierre a ayer y anuló la agenda prevista para hoy domingo. Aproximadamente a las siete de la tarde, cuando ya Zoido había pronunciado su discurso ante el plenario, se comunicó la presencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy en Granada.
Las protestas convocadas el domingo a las puertas del Palacio de Exposicines y Congresos de Granada obligaron a los populares a adelantar la visita del líder nacional. Rajoy evitó así a los manifestantes y el PP alegó que no “está la cosa para celebraciones ni para fiestas”. Vendía un mensaje de austeridad en un momento en el que la calle está incendiada por los recortes aprobados el pasado viernes en el Consejo de Ministros.
Preocupación
Existía preocupación en el PP por las protestas de funcionarios desde el día anterior y al parecer temor a una convocatoria masiva de autobuses (hasta 600) que generaba problemas de seguridad. Por la mañana se comunicó que las visitas previstas de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quedaban suspendidas.
El congreso del PP acabó como empezó: marcado por el Consejo de Ministros y la letra del BOE. Ha sido imposible desligar el cónclave regional del dramático momento que vive España. El protagonismo de Juan Ignacio Zoido o Javier Arenas quedó eclipsado por los duros e impopulares aprobados el viernes y que han puesto en pie de guerra a buena parte de los ciudadanos. Al final la cita de la sucesión se convirtió en un cierre de filas con Rajoy, obligado ya a cambiar su agenda para sortear las protestas en solo seis meses gobernando y con tres años por delante de legislatura.
Sucesión en el liderazgo
El alcalde de Sevilla asumió ayer el testigo de Arenas y heredó la dirección del partido en la etapa más difícil que se recuerda en décadas. Su primera misión será que la sucesión no se le atragante a un partido que lleva años identificado con Arenas. La segunda, que el duro momento económico y el incendio que se ha propagado en la calle no reviente los resultados electorales obtenidos por el PP en Andalucía. Por la mañana, los alcaldes de las capitales andaluzas uno a uno cerraron filas con los recortes. Ese fue el mensaje más repetido en Granada. El PP culpó de los recortes a la herencia recibida de los socialistas, defendió que las medidas son inevitables y sostuvo que permitirá a España remontar la grave situación que atraviesa.
En su discurso como candidato a la presidencia del PP-A, Zoido puso el acento en la necesidad de que los populares se empeñen en demostrar a los ciudadanos que son “personas normales” y que comparten con ellos sus problemas. A los suyos les exigió que renueven “sus votos con la política”. El flamante dirigente del PP-A llevará su impronta como alcalde a la cúpula del partido. Zoido llevó a cabo una campaña de cuatro años en la calle, tapando baches, recogiendo basura o visitando casas de sevillanos con algún problema o alguna queja.
Ese modelo, que le brindó una arrolladora mayoría absoluta en la capital pese a las críticas cosechadas por un exceso de populismo y demagogia, lo importará a toda Andalucía. “He estado en cada uno de los rincones más humildes de los barrios de Sevilla. Con mis propias manos he sacado basura de El Vacie. Y ahora estoy dispuesto a hacerlo en cada rincón, en cada barrio y en cada pueblo de Andaluc