Torrecárdenas ofrece hemodiálisis a domicilio a los enfermos renales
Torrecárdenas ofrece hemodiálisis a domicilio a los enfermos renales
Un centenar de enfermos renales viven enganchados a una máquina y reciben tratamiento de hemodiálisis en Torrecárdenas. Casi cuarenta más han optado por la diálisis peritoneal que les permite mayor movilidad. Otra de las opciones que ofrece la Unidad de Nefrología es la diálisis, con máquina, en domicilio. Actualmente, sólo un paciente recibe esta atención domiciliaria que le permite organizar mejor su vida personal y profesional, además de comodidad y flexibilidad de horarios.
Si bien es una posibilidad más a la hora de recibir un tratamiento totalmente gratuito, no todos pueden acceder a él. Se requieren algunos requisitos. Tiene que ser un paciente estable, con buena calidad de vida y espacio en su domicilio para instalar las máquinas, además de las conexiones de los líquidos de diálisis.
Sobre todo, es fundamental que el paciente cuente con una persona de confianza que pueda manejar la máquina, explica el nefrólogo David Sánchez Martos que es, junto a su compañera Remedios Garófano López, responsable de la Unidad de Hemodiálisis en Torrecárdenas.
Formar al cuidador
El cuidador recibe formación en el hospital y durante ocho o diez ocasiones se encarga él mismo de manejar las máquinas de la diálisis antes de empezar a hacerlo en el domicilio. El paciente sí que acude mensualmente al centro hospitalario donde se le hace un seguimiento. Además, en caso de duda, complicación o cualquier problema, el cuidador tiene “hilo director” con la Unidad de Nefrología.
El tratamiento acaba siendo el mismo que el recibido en el hospital sólo que con ventajas para el usuario, que puede dializarse a la hora que mejor le conviene y evitarse los traslados a Torrecárdenas. Además, no está sujeto a los turnos que se establecen en la Unidad de Hemodiálisis.
La pauta, de tres días semanales, y los líquidos son los mismos. Además, una vez se hace la petición, el paciente recibe en su casa todo el material necesario, desde las agujas a las gasas, pasando por los el suero y los demás elementos necesarios para una correcta diálisis.
Temores y ventajas
Esta propuesta que se ofrece desde la consulta a aquellas personas que cumplen los requisitos no tiene, de momento, tanto éxito como cabría esperar. “A muchos les da miedo. Prefieren la seguridad que les da el hospital”, señala Sánchez Martos que, a su vez, entiende que no siempre resulta fácil contar con un cuidador formado. Claro que insiste en que antes de iniciar el tratamiento a domicilio los propios sanitarios se aseguran de que la figura del cuidador es capaz de realizar todos los pasos.
De hecho, para la primera diálisis domiciliaria los sanitarios de Torrecárdenas se desplazan a la vivienda para comprobar la “soltura” del cuidador y cómo responde el paciente.
Para la responsable de la Unidad de Nefrología, María Dolores del Pino, esta modalidad irá ganando adeptos con el tiempo. Sobre todo entre pacientes jóvenes que tienen que compaginar su vida laboral con el hecho de pasar cinco horas, tres días a la semana, enganchados a una máquina.