Vecinos de Piedras Redondas piden que no se cierre el gimnasio ‘alegal’
Vecinos de Piedras Redondas piden que no se cierre el gimnasio ‘alegal’
Vecinos de Piedras Redondas defienden la puesta en marcha de un gimnasio en la sede de la asociación vecinal y niegan que se trate de un negocio lucrativo que haga competencia a otros del mismo estilo, a la vez que solicitan al Ayuntamiento que no eche el cierre a una actividad “que tiene éxito” y que “no hace daño a nadie”. Así responden al debate generado a raíz de la denuncia pública del PSOE municipal, que entiende que este tipo de establecimientos requiere “de licencias, seguros y de una determinada infraestructura”.
La concejal socialista Deborah Serón asegura que no se trata de “ir en contra de los vecinos. “Al contrario, si el Ayuntamiento ha detectado la demanda de instalaciones deportivas en la zona, que inicie los trámites para desarrollarlas”. Defiende su postura y señala que Almería “no es una república bananera” y que “no se pueden ceder espacios públicos para uso lucrativo de amigos”.
El gimnasio, que ocupa la planta sótano de la asociación vecinal y de mayores del barrio, cuenta con máquinas para ejercitar la musculación, cobra una cuota de 20 euros mensuales, contabiliza a 80 personas inscritas y tiene contratado a un monitor. Su postura contrasta con la de vecinos como Francisco Escaño que señala que la actividad “funciona”, que “el gimnasio está siempre lleno” y que “los jóvenes se quitan así de otras cosas”.
Gabriel Ruiz, alcalde de barrio, explica por su parte, que fue él quien solicitó a Participación Ciudadana la aprobación del plan de actividades, acorde con la petición de los vecinos y éste fue aprobado. Paco Gálvez, presidente de la Asociación Sierra Alta, defiende esta actividad “como cualquier otra”.
El concejal de Participación Ciudadana, Juan José Segura, explica que la actividad de musculación y boxeo infantil que se desarrolla en el “mal llamado gimnasio de Piedras Redondas” es “como cualquier otra” de las solicitadas en otras asociaciones vecinales. “A todos los monitores de aerobic, pintura o baile, se les paga y también podrían sus cursos ser considerados como competencia para gimnasios o academias”, dice. Asimismo, explica cómo la tramitación de la actividad fue como marca la norma del asociacionismo vecinal en Almería. Hubo una solicitud, una concesión de actividad y los vecinos están contentos. “No entiendo por qué los socialistas atacan una actividad positiva en el barrio”, apunta.