La distribución inglesa compra directamente a pie de finca
La distribución inglesa compra directamente a pie de finca
Sálvese quien pueda. Y con el pretexto o con el argumento, según detractores o defensores, de la crisis actual, cada vez más la comercialización en el campo almeriense se asemeja a un reino de taifas, donde proliferan todo tipo de nuevas fórmulas de venta, al margen de las cooperativas y las alhóndigas, con numerosos agricultores dispuestos a hacer de clientes por conseguir un céntimo o dos más, que les permita sobrevivir y mantenerse en la actividad. La concentración de la oferta está cada día más lejos, según lo visto esta primavera con la venta de melones y sandías.
“En Almería somos muy buenos produciendo, pero en la comercialización somos un desastre; en lugar de cinco o seis grandes empresas que concentren el producto, vemos que cada día nacen nuevas”, expresa Francisco Martín Galdeano, presidente de Cabasc, cooperativa miembro de Única Group, “ahora los supermercados ingleses están comprando directamente a los agricultores, con lo cual la oferta se divide todavía más”.
De la misma opinión es el presidente de Casur y Única Group, José Martínez Portero, quien manda el siguiente mensaje: “En Coexphal estamos muy preocupados porque pensamos que es una competencia desleal y es daño que se le hace al campo; además dudo de que esos productos que van directos del invernadero al camión sigan los mismos controles que pasamos en nuestras cooperativas”.
El fenómeno de trailer a las puertas de las fincas cargando producto de forma directa no es nuevo. Sí lo es su proliferación masiva este año. También ha sentado un precedente el hecho de que esta primavera supermercados ingleses (y alguno alemán) con el fin de ahorrar costes se hayan saltado directamente a su tradicional cliente (la comercializadora, ya sea almacén de exportación de una subasta, cooperativa o SAT) y hayan ido directamente a comprar melón y sandía a grandes agricultores.
Preocupación en Coexphal
“Es un tema que nos inquieta en Coexphal”, asegura su presidente, Manuel Galdeano, también presidente de Murgiverde, “no nos parece bien que cuando algunos clientes ingleses vienen a vernos a nuestras cooperativas nos pidan decenas de auditorías, que nos suponen un gran coste, pero cuando se van a comprar directamente a una finca dudo que esas mismas auditorías se las exijan al productor”.
De este modo, lo que hace la distribución británica es quitarse intermediarios (las comercializadoras almerienses) y cerrar contratos con grandes agricultores, no con pequeños productores que por contra siguen siendo fieles a su empresa comercializadora.
Estas prácticas son legales, tal y como se informa desde la Delegación de Agricultura, aunque son necesarios los requisitos a continuación señalados: “Las frutas y hortalizas salen directamente desde el invernadero hacia la comercialización en mercas u otros puntos de venta al consumidor. El agricultor deberá estar dado de alta en el Registro de Operadores de frutas y hortalizas frescas. Así mismo deberá consultar en la Delegación de la Consejería de Salud para su correspondiente Registro”.
Timos y posibles engaños
No solo los ingleses compran a las puertas del invernadero. Antes que ellos lo hacían y lo siguen haciendo catalanes, valencianos, murcianos y castellanos. Y hay algunos casos en los que los agricultores se han quedado colgados con pagarés sin fondos.
En Adra es habitual la compra de melón y sandía en finca por parte de levantinos. Por este motivo y para evitar distorsiones en el mercado, desde Agrupaadra se ha logrado atraer a muchos de esos