El grado de Diseño de Interiores se empieza a impartir en septiembre
El grado de Diseño de Interiores se empieza a impartir en septiembre
El proyecto de crear una Escuela Superior de Diseño en Almería está cada vez más cerca. El próximo curso, la Escuela de Artes empezará a impartir los estudios superiores de Diseño de Interiores, a los que, presumiblemente, se añadirán en septiembre de 2013 los de Diseño Gráfico. El director del centro, Juan Ramón Muley, recibió constancia esta semana de que, tras el anuncio realizado por el consejero en diciembre, en los próximos días se publicará la orden en el BOJA.
El plazo de preinscripción se abrirá así en mayo con un cupo de 20 personas y, si quedan vacantes, se reabriría en septiembre, “aunque no es probable que haya plazas porque sido muchas las personas que han preguntado por los estudios”, reconoce Muley, que sitúa a Almería como punto de atracción de estudiantes de las provincias limítrofes, al ser la única escuela que albergará los estudios superiores de Diseño de Interiores en Andalucía oriental. Los 20 alumnos se dividirían en dos grupos de 10 en los talleres específicos de dibujo artístico, fotografía o volumen. Se prevé que en septiembre de 2013 se pueda doblar el número de plazas y comenzar dos grupos de primero -“mañana y tarde”- además de segundo, y un grupo de Grado Superior en Diseño Gráfico.
Problemas de espacio
El director de la Escuela de Artes afirma que la introducción de estos estudios agrava el problema de espacio que ya presenta el centro. Desde hace varios cursos, los integrantes de la comunidad educativa buscan una solución que pasaría por instalar la que será Escuela Superior de Diseño en otro edificio de la ciudad.
De hecho, un grupo de alumnos presentó un proyecto para que el emblemático Toblerone se convirtiera en sede de los nuevos estudios, además de servir como centro cultural como ocurre con el Bilbao Center o el Centro Pompidu de París. Un sueño que podría estar más cerca al haber liberado Adif los terrenos que hay en su parte frontal y desvincularlos del futuro soterramiento de las vías del tren, proyecto al que se supeditaba el uso del Toblerone.