El vigilante invisible de la Feria: Miguel Cazorla, el piloto del primer dron de la Policía Nacional de Almería
El primer dron incorporado a la Comisaría Provincial de Almería afronta su bautismo operativo durante la Feria y abre nuevas posibilidades para la vigilancia policial

Miguel Cazorla, el piloto del primer dron de la Policía Nacional de Almería volando en el puerto.
El ruido desaparece. Las colas en las atracciones se convierten en pequeñas líneas de luz. Centenares de personas que llenan cada noche el recinto ferial son apenas puntos en movimiento. Desde arriba, la Feria de Almería parece ordenada, casi tranquila. Mientras en tierra agentes uniformados patrullan entre casetas y 'cacharricos', Miguel Cazorla observa la escena desde otra perspectiva. A varios metros de altura, sentado frente a una pantalla y con los mandos en las manos, es los ojos de la Policía Nacional en el cielo. Es el piloto del primer dron adquirido por la Comisaría Provincial de Almería y durante esta feria ha afrontado su bautismo operativo.
Un estreno que, lejos de estar marcado por grandes incidentes, ha tenido como principal característica precisamente la normalidad. “Han sido jornadas tranquilas. Ninguna intervención relevante. El público está disfrutando de la feria en un ambiente eminentemente festivo”, resume el agente.
Los ojos desde el cielo
El bautismo operativo de la aeronave comenzó durante el pregón en la Plaza Virgen del Mar. Horas después volvió a elevarse con motivo del encendido de las luces del pórtico de entrada y posteriormente realizó vuelos sobre diferentes zonas del recinto ferial. Su presencia se integró en el dispositivo de seguridad desplegado durante unas jornadas en las que miles de personas se concentran cada noche en un espacio reducido.
Desde el aire, Cazorla dispone de una perspectiva que no tienen los agentes que patrullan a pie. La aparente tranquilidad que se observa desde el cielo también forma parte del trabajo policial. Que no haya grandes intervenciones no significa que no exista un dispositivo detrás. Al contrario. Una de las funciones del dron es precisamente anticiparse, controlar las concentraciones y facilitar una respuesta rápida si surge algún problema.
Anticiparse para intervenir
En muchos casos, explica Cazorla, el efecto puede ser preventivo. Quien sabe que puede estar siendo observado desde el aire puede pensárselo dos veces antes de cometer una infracción.
El piloto señala que la presencia puede ayudar a prevenir pequeños robos, uno de los delitos que más afectan a los ciudadanos durante acontecimientos multitudinarios. También puede reforzar la vigilancia en espacios apartados o difíciles de controlar desde tierra, donde podrían producirse agresiones sexuales, además de detectar o seguir peleas multitudinarias y otras situaciones susceptibles de alterar el orden público.
La visión cenital permite además seguir el movimiento de una persona en medio de una multitud o comprobar cómo evoluciona una determinada zona del recinto. “Nos permite identificar perfectamente a los autores de los hechos que interesen”, explica el piloto.
Saludos con el 'corazón'
El dron puede convertirse también en una presencia visible. Su sola aparición sobre el recinto recuerda que existe vigilancia desde el aire y puede ejercer un efecto disuasorio. En otras misiones, sin embargo, interesa que pase desapercibido. “Si queremos que se vea, la gente puede observarlo sin problemas. Cuando queremos discreción, es muy difícil de ubicar”, señala el piloto.
La gente, en general, reaccionan con curiosidad. Muchos levantan la cabeza, señalan la aeronave o incluso la saludan. También hay espacio para el humor: algunos de los que descubren que están siendo observados desde el cielo "responden con el universal dedo corazón". Cazorla lo cuenta entre risas, como una de las anécdotas de estas jornadas.
Pero el trabajo del dron no termina en la vigilancia de una feria. Una de las misiones en las que puede resultar especialmente útil es la búsqueda de personas desaparecidas o desorientadas. “En estos casos, el tiempo siempre juega a favor. Cuanto antes se conozca la desaparición, antes podemos actuar, sobre todo en caso de menores”, explica el agente.
La capacidad de observar grandes extensiones desde el aire permite ampliar rápidamente la zona de búsqueda y ofrecer a los equipos desplegados una perspectiva difícil de conseguir desde tierra. Es una de las aplicaciones en las que cada minuto puede marcar una diferencia.
"No es un juguete"
Para Cazorla, pilotar una aeronave policial tiene poco de juego. Su relación con los drones comenzó en 2016, cuando decidió obtener las primeras titulaciones, convencido de que estos aparatos acabarían teniendo una utilidad evidente para las fuerzas de seguridad. Hoy acumula tres años como piloto dentro del Cuerpo y cuenta además con acreditaciones como instructor, examinador y evaluador.
Cuando se le pregunta qué siente al estar al frente de una aeronave que observa la Feria desde las alturas, responde con una palabra: “Responsabilidad”. “Un dron no es un juguete. Es una aeronave y hay que volar con todas las precauciones posibles”.
Antes de cada servicio se revisan baterías, sistemas de control, condiciones meteorológicas y posibles zonas de aterrizaje de emergencia. La planificación forma parte de cada vuelo.
Tecnología de vanugardia
El dron en cuestión, que fue donado a la Comisaría Provincial por la UD Almería, es un aparato de última generación de la firma DJI que cuenta con cámaras de alta resolución, teleobjetivos realzados con IA,"Tenemos unos sensores que nos permiten realizar captación de imágenes en infrarrojo, también disponemos de un telemetro láser que nos permite medir distancias hasta los objetivos que nos interesasen". A ello se suma una cámara hiperespectral NIR. Nos permite realizar vuelos nocturnos como si fuese completamente de día".
El estreno en la Feria de Almería está sirviendo como primera experiencia operativa para una herramienta que tendrá trabajo más allá del recinto ferial. El dron servirá para reforzar la vigilancia del entorno del recinto deportivo y de los desplazamientos de aficionados. Asimismo este nuevo agente volante entrará en servicios en actuaciones de seguridad ciudadana, vigilancia de grandes concentraciones de personas, apoyo a investigaciones o cualquier operativo en el que la perspectiva aérea pueda aportar información relevante para los agentes.
Un futuro "amplísimo" e "independiente"
La experiencia de la Feria está reforzando la convicción de que el uso de drones será cada vez más habitual dentro de la Policía Nacional en Almería. De hecho, para Cazorla, las posibilidades de crecimiento de esta unidad parecen "amplísimas", especialmente a medida que se incorporen nuevas mejoras técnicas y operativas. Una perspectiva que no resulta extraña dentro de la Comisaría, ya que el propio Antonio María Delgado de los Reyes, comisario jefe de Almería, ya reveló que su intención es "hacer independiente Almería a nivel de medios aéreos y sistemas especiales".
Cuando el dron aterriza después de una larga jornada vigilando la ciudad desde el aire, la satisfacción no proviene de la tecnología ni de las imágenes obtenidas. Proviene de saber que todo ha transcurrido con normalidad. "Si hemos podido ayudar a otras unidades y evitar que algún incidente vaya a mayores, te quedas con la satisfacción del deber cumplido". La imagen que queda desde el cielo es la de una feria en movimiento, pero tranquila. “Diversión y seguridad”, resume Cazorla.
Y quizá esa sea precisamente la mejor noticia para quienes estaban abajo.