Vera quiere convertir el Espíritu Santo en foco turístico
Se va a invertir casi 1 millón de euros para consolidar los restos arqueológicos del siglo XVI

El alcalde de Vera, Félix López, y los arquitectos Lola Miralles y Gerardo Úbeda (al fondo).
“Este es un momento histórico para el municipio de Vera. Después de 500 años queremos construir un futuro nuevo para la ciudad de Bayra”. Así, el alcalde de Vera, Félix López, presentaba el proyecto de consolidación del cerro del Espíritu Santo que pretende poner en valor los restos arqueológicos de la antigua ciudad, destruida en 1518 por un terremoto y que desde entonces duermen, casi olvidados. “El cerro no es solo un amasijo de escombros, milagrosamente en equilibrio, sino que nos habla de nosotros mismos, de la historia de nuestro pueblo”.
50.000 visitantes
El pasado jueves, el Ayuntamiento de Vera presentó en el auditorio, frente a unas doscientas personas, un ambicioso proyecto que quiere convertir los restos de la ciudad del siglo XVI en un foco turístico que reciba anualmente hasta 50.000 visitas (según las previsiones muy optimistas del estudio de arquitectos encargado de llevar a cabo las obras).
La rehabilitación del entorno del Espíritu Santo está prevista que comience el próximo año, coincidiendo con la conmemoración del V centenario del terremoto, y se prolongarán durante tres años, para concluir en 2020. No obstante, el enclave permanecerá abierto en todo momento a los visitantes, que podrán conocer los detalles de las actuaciones que se llevan a cabo de la mano de los propios arqueólogos (en una visita guiada de pago). Es lo que han denominado ‘abierto por obras’.
Consolidar elementos
La empresa UMC Construcción ha llevado a cabo un minucioso estudio de los restos arqueológicos que se conservan en el cerro, utilizando para ello una recreación en 3D del lugar al más mínimo detalle, lo que ha permitido la toma de medidas y datos de una forma más rápida que hacerlo directamente sobre las ruinas. Lola Miralles y Gerardo Úbeda, arquitectos del proyecto, detallaron las actuaciones que se realizarán sobre el que consideran “uno de los yacimientos más importantes de España”.
La primera fase se centra en la estabilización y protección de los restos murarios del enclave, que han sido divididos en seis sectores de intervención: aljibe/ermita; cimentación/mezquita; torre norte; muralla noroeste; muralla suroeste y alcazaba. Los trabajos que se llevarán a cabo serán fundamentalmente labores de consolidación de las cabezas de los lienzos murarios, la posterior consolidación de los paramentos verticales de los mismos y la recuperación de la estabilidad de elementos singulares en cada sector, como calzar los restos de torres, que se encuentran prácticamente desprendidas. Todo ello aplicando técnicas y metodología actual junto a materiales tradicionales, como mortero de cal y piedras desprendidas en el cerro.
Está unión de tecnología y tradición garantizará una ejecución controlada que garantice la seguridad del bien patrimonial durante todo el proceso de obras.
Las siguientes fases del proyectos serán la creación de senderos para llevar a los visitantes hasta los diferentes puntos de interés y dotar al yacimiento de equipamiento. Aunque durante la presentación no se dieron demasiados datos concretos, el presupuesto de las actuaciones rondará el millón de euros y está previsto que el acceso al conjunto arqueológico deje de ser gratuito, cobrando 1 euro por cada entrada.
Crear 100 empleos
Para el alcalde de Vera, la actuación en el Espíritu Santo va a suponer “un cambio profundo a nivel cultural y social”. Si se atiende a las previsiones para 2020 que ha hecho la empresa UMC, Vera creará entre 75 y 100 empleos directos relacionados con la explotación del cerro, y se crearán 25 empresas derivadas del sector cultural.
Además, los 50.000 visitantes al año que esperan dejarían 50.000 euros en entradas y gastarían hasta 1 millón de euros anual en la localidad. Además estiman un crecimiento del 25% de ingresos del turismo.