Pedruscos contra Chinorros, en su partido de futbol de cada verano
Los grupos de amigos se reúnen desde hace casi cuarenta años como antesala de la Feria

Jugadores del equipo del primer encuentro que jugaron.
El resultado no es lo importante, tampoco importa si a veces se cuelan demasiados jóvenes o algunos mojaqueros quedan en el banquillo; lo importante son los cuarenta años que ya lleva celebrándose el partido entre amigos, de poca rivalidad y gran afición por el fútbol, los Pedruscos y los Chinorros.
Como presidentes honoríficos y “perpetuos”, según algunos de los presentes, Pedro Morales (Pedrusco) y José María Montaya (Chinorro) luchan cada año por hacer el mejor de los equipos y “con el espíritu que comenzamos para que jueguen los mayores también un partido al año”, pese a las bajas obligadas que el tiempo ha acumulado en cada uno de los equipos.
“Pasar un rato entre amigos, juntarse y disfrutar del antes y del después”, señala Pedro Morales, quien desde hace años hace coincidir su mes de vacaciones en su Mojácar natal con el torneo.
Apoyo municipal
Él, junto a su rival, no dudan en destacar el gran apoyo que siempre han recibido desde el Ayuntamiento mojaquero para una celebración posterior, antesala a las Fiestas de San Agustín.
A finales de los 70 ya comenzaron a celebrarse los primeros partidos que enfrentan a dos grupos de amigos de toda la vida. “El nombre lo cogimos del Atlético Pedrusco que salía en los tebeos de entonces”, explica Morales; “y nosotros por llevar la contra nos pusimos Chinorros”, matiza el presidente rival. Pocos años se interrumpió durante la década de los 80 y, desde el comienzo del nuevo siglo, no ha habido ningún año en el que no se haya celebrado.
Carnets y apodos
A partir de ahí, llegaron los socios de cada uno de los equipos y los carnets con sus respectivos apodos que se inscribieron. Cerca de un centenar llegaron a ser, incluidos el “caimán”, “corazón de león”, “la pantera del albardinal”, “el mago de Cuartilla”, “el coloso de la calle Luciano”, “la zurda encantada”, “el conejo mágico”, “el gran capitán”, “el garrincha de Alacant” o José Riles, máximo anotador de los Pedruscos.
El acuerdo unánime entre las peñas hizo que hace cuatro años se decidiera celebrar el partido en homenaje al “chinorro” Miguel Egea. “Era una persona entrañable y un gran aficionado a este partidillo”, resaltan los presentes de este maestro y antiguo jugador del Plus Ultra de Almería. Este año también ha sido homenajeado el garruchero “Pichino”.
Lo importante es pasar un buen rato. “Unas veces ganan unos y otras los otros”, explican los presidentes, con un resultado final de cinco goles para los Pedruscos y tres para los Chinorros, un final equilibrado para lo que muchos preveían antes de que el partido comenzara.
Una selección mojaquera contra ingleses
“Lo tenemos que recuperar”, destacan los presidentes honoríficos en referencia al partido que ya enfrentó en el pasado a una selección de Pedruscos y Chinorros contra un equipo de ingleses establecidos en el municipio.
“Son gente aficionada al fútbol también y con ganas de participar en todo”, resalta Morales. Entre los rescuerdos del hasta ahora único enfrentamiento, un lesionado que fue atendido con un botiquín, lleno de bebida en vez de productos de primeros auxilios. Posiblemente esa lesión se produjera en los años en el que el partido solía coincidir con San Bartolomé. Dice la creencia en Mojácar, que siempre hay una mala hora en ese día, y por entonces, había muchas lesiones.