Continúa la investigación para encontrar a Lourdes
Continúa la investigación para encontrar a Lourdes
La Guardia Civil mantiene abiertas todas las hipótesis en la investigación que desarrolla para esclarecer las circunstancias que rodearon la desaparición de la joven de 36 años Lourdes García y localizar su paradero después de que fuese vista por última vez hace hoy dos años al salir de su puesto de trabajo en una gasolinera del municipio de Roquetas.
Las actuaciones en el marco de las diligencias policiales incoadas a raíz de la denuncia de la familia de Lourdes García no han cesado en los últimos 24 meses, según han asegurado a Europa Press fuentes de la investigación, que subrayan que la labor de los agentes a los que se ha asignado el caso en la Unidad Central Operativa (UCO) continúa “vivo” aunque la última de las operaciones visibles a la opinión pública se efectuó en julio de 2010.
La joven permanece en paradero desconocido desde el 3 de octubre de 2009 cuando se perdió su rastro al término de su jornada laboral en una estación de servicio ubicada en el área de la Urbanización de Roquetas de Mar. En una de las cámaras de seguridad del establecimiento quedó registrada su marcha “normal” pasadas las tres de la tarde hasta que se introdujo en su vehículo, un turismo.
La jornada que desapareció, Lourdes García vestía una camisa rosa con el logotipo de la compañía Cepsa, propietaria de la gasolinera en la que trabajaba, y un pantalón gris con una raya roja en el lateral. Su operador de teléfono móvil no registró en los días posteriores ni la salida de mensajes de texto ni llamadas; mientras que tampoco se detectaron movimientos en sus cuentas bancarias.
La Guardia Civil halló 48 horas después de que se perdiese su rastro, el vehículo en el que se desplazaba. Estaba estacionado junto a la plaza de toros de Roquetas, con sus pertenencias personales en el interior, las llaves puestas en el contacto y los seguros de las puertas alzados. El Juzgado de Instrucción número 1 de Roquetas resolvía decretar el secreto de las actuaciones.
Durante el primer mes transcurrido desde que se produjese la desaparición de la joven roquetera, la Guardia Civil, con apoyo de los perros de la Unidad Cinológica, interrogó a su entorno más cercano y registró los domicilios de sus allegados. Las batidas ciudadanas fueron también una constante diaria durante los días inmediatos aunque luego se espaciaron a los fines de semana. En ellos, “peinaron” desde el paraje de Las Salinas de Roquetas de Mar hasta el vecino término municipal de El Ejido, y desde Castell del Rey hasta la capital. En julio de 2010, la Guardia Civil activaba un nuevo operativo para localizar a la joven. Tras rastrear ocho hectáreas de terreno en el paraje Mohuyo del término municipal de Roquetas, ubicado a unos cuatro kilómetros del domicilio en el que residía, concluía el dispositivo integrado por más de una treintena de agentes. La Guardia Civil afirma que siguen buscándola.