Leyendo a Marsé
En mi mesilla de noche tengo aparcados para ocupar mis insomnios una lista de libros que esperan lectura. No hará ni un mes, o tal vez algo menos, que adquirí la última novela de Juan Marsé. El barcelonés ha sido siempre uno de mis autores preferidos desde aquel sorprendente “Encerrados con un solo juguete” (196O) y el más sorprendente aún “Si te dicen que caí” (1973). Marsé tiene exactamente la misma edad que yo, lo cual significa que hemos vivido avatares parecidos, él con más intensidad en Cataluña, y yo en el estético Sur que tanto impacientaba a Unamuno. Así que este fin de semana me dije: tengo que leer a Marsé falte tiempo para lo que falte.
Háganse cargo ustedes de un oficio como el mío que te obliga a escribir cinco artículos semanales sin la menor compasión para los placeres de la literatura. El libro del catalán publicado este año se titula “Esa puta tan distinguida” (2016). Les cuento brevemente un extracto de su argumento. Una tarde del mes de enero de 1949, un mujer joven que vive en la calle y de la calle se encamina al cine Delicias. En los carteles del cine se anuncia la reposición de la película “Gilda”. La joven en vez de dirigirse a la platea se encamina a la cabina de proyección donde trabaja un tal Fermín Sicart. Carol, que así se llama la joven, y Fermín, el operador, no es la primera vez que se han visto juntos, pero esa tarde las cosas toman un extraño derrotero . Los expedientes de la policía hablan de un crimen, una víctima y un asesino: Carl muere ahorcada con la cinta del deluloide. Fermín SIcart, presunto asesino, recuerda cómo estranguló a la mujer aunque no sabe por qué. Marsé utiliza ahora un artificio literario que vertebra toda la novela y juega con el el ayer y el hoy. Veinte años después de aquel suceso, el autor se hace figurar como guionista de una película sobre el mismo asunto. Aparece. cómo no, la Barcelona periférica de aquel tiempo, el anarquismo, el inevitable falangista que chulea a la mujer. Memoria y olvido. El autor hace gala de un estilo inconfundible con descripciones inolvidables y diálogos que parecen tomados de la realidad fotográfica. Excelente novela ,pues, compendio de todas los mejores página de este autor,libro indicado para lectores sin prejuicios ideológicos en un fin de semana otoñal.