Intermedio de otoño
Si digo que estoy de corrupción hasta los mismísimos, no miento. Ahora los abogados del PP se han empeñado en decir que Gürtel no ha existido nunca. Para alguno de ellos fue un gesto totalitario. Ya saben lo que le ocurrió a Garzón. Por ese camino quiere ir otra vez la defensa aprovechando el éxito del juicio a Naseiro. Miren ustedes, no pienso darle más vueltas. Esperaré los resultados de la Audiencia mirando al mar. Ya casi no me acordaba que estamos en otoño. Olvido imperdonable. La naturaleza se prepara para el lujo primaveral. Ya están ahí los poetas de siempre, nuevos libros, nuevas canciones. Menos la investidura que se retarda no poco, todo lo demás se mueve como por un milagro. Tiempo para ir a ver los álamos dorados en los ríos almerienses. Tiempo para ejercitarse en el turismo gastronómico degustando esas delicias que uno sólo conoce por las publicaciones de los cocinillas nativos. Tiempo para escuchar buenas músicas; ya saben, existe otro otoño cultural al lado del metereológico. Inolvidables melodías poéticas y musicales de Verlaine, Machado, Debussy, Vivaldi. Aquí estoy preguntandome cual es mi papel en este funeral de la corrupción. La dirección del PP dijo antes que no pondría pegas en el enjuiciamiento normal del caso Gúrtel. Después parece que han pensado otra cosa. Cunde el pánico en la calle Génova. Intentan que no haya caso siquiera. Pero no podrán arrebatarle el buen criterio a la gente que prefiere esperar el veredicto último de los jueces. Canta en mi ventana el pájaro de todos los años. ¿Dónde pasará el invierno? ¿Quién le dará ese alimento del que habla la parábola evangélica?. En el parque caen las hojas al únísono con los viejecitos que se van. Los niños corren a la escuela, los que la tienen; otros entran en siniestros barracones envueltos de mentiras administrativas. Otoño almeriense, bajo una aurora pura y un sol sobreentendido comienzan el día lleno de esperanza. Los que tienen trabajo van al trabajo. Los que no preguntan por las estadísticas del Gobierno a la espera de que llegue al fin la hora. A Rajoy le llaman a declarar en el Congreso pero él contesta que está en funciones. Qué bonito, estar en funciones y cobrando.