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Opinión

Las relaciones de Romero Marchent

Las relaciones de Romero Marchent

Juan Antonio Barrios
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Ayer comenzamos a desgranar la entrevista que concedió a LA VOZ Rafael Romero Marchent, palabras que dejaban constancia del buen momento profesional en el que se encuentra, pero también nos recordó que a lo largo de su extensa y premiada carrera han sido muchos los momentos vividos. Les aseguro que muchas de sus respuestas fueron auténticas exclusivas que hasta la fecha no había expresado en ninguna de las entrevistas que ha concedido, según él mismo dejó constancia en la grabación de la entrevista que le realicé. Del extenso diálogo que mantuvimos destaco dos momentos por los que sentí especial emoción. El primero fue cuando aclaró que el apartarse de su profesión durante tantos años “fue por amor”: la larga enfermedad de su esposa Maruja Tamayo fue la causa. “Decidí estar junto a ella, siendo su enfermero. Durante muchos años y a diario era yo quien la dializaba. Es tanto lo que la quiero que me volvería a casar con ella mañana mismo”. Como ven, fue una auténtica demostración de amor de Rafael Romero Marchent hacia su esposa, Maruja Tamayo, vedette de revista. Su relación con Lola Flores tuvo su inicio en el año 1949 durante la celebración del santo de la genial Lola. Al día siguiente, el torero sevillano Rafael Vega ‘Gitanillo de Triana’ llamó a Rafael para que fuera a casa de ‘La Faraona’ junto a otros amigos para tomar una copa. Ese fue el inicio del noviazgo que duró cinco años. “Lola y yo nos fuimos a trabajar a México. Al llegar, Negrete, jefe del sindicato, nos dijo que tendríamos que trabajar con actores mexicanos y nunca juntos. Entonces decidí volver y al regreso de Lola a España decidimos dejarlo. Durante esos meses nos escribímos cartas a diario”, señala Rafael. ‘Ay Lola, Lolita, Lola’ fue la última serie que grabó ‘La Faraona’ y Romero Marchant recibió de TVE el encargo de dirigirla. Fue un reencuentro de amigos después de tantos años sin trabajar juntos. Solo le dio tiempo a grabar a Lola once de los doce capítulos que tenía contratados.

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