Los pactos son legales, aunque algunos nos parezcan absurdos
La propuesta de Miguel Cazorla (¡Rivera, qué peazo político tienes en Almería!) de estar al frente de la corporación almeriense un año cada partido tiene la legalidad que le otorga la ley electoral (no se lo vamos a negar al candidato de Ciudadanos), la democracia y la de una cierta locura por parte de los políticos que sólo quieren sentarse en el sillón de la alcaldía con el bastón del poder político “y especialmente el económico” en sus manos. ¡Cuidado con las manos que tienen algunos! La legal “memez” del compañero de Albert Rivera en Almería no ha tenido en principio mucho recorrido, pues los restantes interlocutores políticos, Luis, Juan Carlos y Rafael, han manifestado que la sensatez y la lógica no camina por esos derroteros políticos que apunta el señor Cazorla. Rafael Esteban, con dos ediles, manifiesta que la sensatez no le hace verse de alcalde. De lógica. Y menos un año o seis meses o un mes. Puestos a ser originales, podían estar un día cada uno y así descansan viernes, sábado y domingo. A Luis le puede tocar los lunes, con lo que el martes se puede ir a Madrid al senado. Juan Carlos no nos ha dicho si le obligan a dejar su estancia en Madrid. Lo tendría un poco más complicado, pero tampoco es obligatorio ir todas las semanas a la cámara senatorial, para lo que nos sirve.
Uno creía que tras la campaña se dejarían de escuchar sandeces políticas, legales, pero sandeces, me equivocaba. Y pido disculpas por ello. ¡Por Albert, Miguel, guárdate un poco! No la saques tanto a pasear, que te pierdes. Es mejor mantener la boquita cerrada hasta obtener el pacto que más os interese o te interese. De seguir en los micrófonos y a tumba abierta, como vienes haciendo, estarás demostrando a los que te han votado que lo mismo se han equivocado al elegir tu papeleta. Miguel, por Albert, algo más de cordura no te vendría nada mal.
¿Se tendría que estar planteando Ciudadanos un cambio de candidato en el ayuntamiento de Almería? Uno entiende que la preocupación de Albert Rivera no está en estos momentos en las chanzas de su candidato en Almería (con la que tiene liada en otros puntos más importantes del país), pero con estos ejemplos, si no los corta a tiempo, está empezando a dar la sensación de ser un partido donde la seriedad y la sensatez brilla por su ausencia. Empiezan a reírse de ellos.