Más robos por la calle y en las casas y más violaciones: Roquetas necesita a la Guardia Civil y la Policía Nacional
Más de 180 agentes de la Benemérita serán reubicados fuera del municipio cuando se implante la Policía Nacional, para la que Interior ha anunciado al menos 210 efectivos

GUARDIA CIVIL - Archivo
El viernes, a las 10:00 horas, 200 personas se congregaron en la calle Casa Blanca de Roquetas de Mar para, con paso firme y alzando la voz, llegar hasta el ayuntamiento al grito de "basta ya".
Eran los vecinos de Las 200 Viviendas, y muchos de otros barrios que no quisieron perderse la protesta, que están hartos de la inseguridad que reina en un barrio que, poco a poco, se ha convertido en un auténtico gueto al que cuando la Policía Local y los agentes de la Guardia Civil tienen que entrar saben que es sinónimo de problemas.
Pero la actividad criminal en el municipio del Poniente almeriense no es exclusiva de este barrio y los datos que el pasado jueves publicó el Ministerio del Interior dejaron clara una cosa: está siendo un mal año para Roquetas de Mar en lo que a delincuencia se refiere.
Y los datos no llegan en un momento cualquiera, sino que lo hacen en el justo instante en el que el mismo Ministerio del Interior ha apostado por llevar a la Policía Nacional hasta la localidad roquetera. Algo que podría verse con buenos ojos en post de la seguridad pero que tiene un pero, un pero muy grande, pues como en un movimiento particular de un juego de mesa, llegan las fichas azules, pero se van las verdes.
Porque la presencia anunciada de 210 agentes del Cuerpo Nacional de Policia en Roquetas trae consigo el adiós de más de 180 efectivos de la Guardia Civil que, anunció Interior, dejarán de patear las calles roqueteras para viajar a otros destinos. "Reubicados", decía Interior.
Y ahora que el propio Ministerio que quiere cambiar unas fichas por otras ha puesto datos a cómo funciona la criminalidad en Roquetas de Mar, la reivindicación de los guardias civiles cobra más sentido que nunca: Roquetas necesita a la Policía Local, a la Policía Nacional y, por supuesto, a la Guardia Civil.
Sino que le pregunten a Gabriel Amat, alcalde del municipio del Poniente, y quien ha defendido que no basta con la llegada de la Policía Nacional, pues hay que sumar más efectivos a la Guardia Civil y no llevárselos más allá de las fronteras roqueteras.
Sino que le pregunten a los vecinos, no solo a los 200 que protestaron el viernes, a todos los que tienen que sufrir en sus propias carnes cómo su pueblo, su ciudad, es el lugar de la provincia de Almería donde más han subido los delitos en lo que va de 2026. Que le pregunten si el adiós de la Guardia Civil va a ayudar a frenar los robos con violencia e intimidación, que han sido en solo seis meses de este año 105, un 54,4% más que en el mismo tramo de 2025.
Que le pregunten si el adiós de la Guardia Civil va a frenar los 119 robos que se produjeron en viviendas de Roquetas, un 80,3% má que en 2025. Que le pregunten qué opinan de que se hayan producido hasta ocho violaciones en lo que va de año, un 33,3% más que el año pasado.
O mejor, que no les pregunten porque saben la respuestas: "Sí, la Guardia Civil y la Policía Nacional necesitan estar en Roquetas de Mar".