Mbappé, la camiseta en apoyo a Ceuta y una gran duda: ¿qué va a hacer el Almería?
El mundo del fútbol se divide ahora entre los solidarios con los 'caballas' y los que, en su equidistancia, se posicionan sin darse cuenta

Miembros de la Grada Joven, con la pancarta que no pudieron introducir en el estadio para el Almería - Cádiz.
El Real Madrid estuvo a punto de patinar el pasado miércoles ante el Elche, pero nadie habla de eso. Espí, volviendo a marcar un gol en los últimos minutos a modo de héroe, no fue todo lo protagonista que debería ser. Porque Mbappé, Vinicius y Konaté decidieron, quizás sin saberlo, ser el centro de atención con un pequeño gesto con el que pretendían no molestar y que ha terminado siendo lo más comentado del día.
"Todos somos caballas", rezaba la camiseta en apoyo a Ceuta que llevaban tanto los jugadores del Elche como los del Real Madrid. El trío de ases madridista decidió que era mejor ponerse la camiseta a medias, como para no mojarse mucho, y quitársela rápido, para incordiar lo menos posible. Ellos y solo ellos sabrán a qué o quién pretendían respetar. Pero lo cierto es que el gesto, lejos de pasar desapercibido, ha terminado sentándole mal a mucha gente.
Política
Deniegan el acceso de una pancarta con el lema "Fuerza Ceuta" en el Almería-Cádiz
Álvaro Hernández
Pero como indica la cabecera de este periódico, aquí hemos venido a hablar de Almería. Los aficionados del Real Madrid ya sabrán cómo gestionar la situación protagonizada por tres señores que se niegan a ponerse lo que decide el club en apoyo a una gente que, sin comérselo ni bebérselo, están viviendo en su ciudad una situación atípica, por ser generoso.
Antes de ponerse a señalar lo que cobra cada uno o a buscar en la hemeroteca precedentes en los que los mismos jugadores se han andado con menos remilgos a la hora de llevar patrocinios poco éticos, tenemos que mirar cómo estamos en casa. Y, por ahora, estamos a la expectativa en lo que a Ceuta se refiere.
La Unión Deportiva Almería ha jugado dos partidos en casa, por el momento. En el primero de ellos las movilizaciones en apoyo a Ceuta no habían llegado apenas al mundo del fútbol. Y en el segundo la experiencia no fue muy buena: la Grada Joven intentó acceder al estadio rojiblanco con una pancarta que rezaba "Fuerza Ceuta" y se le denegó. Mal asunto, no ya para la libertad de expresión, sino como termómetro para medir por dónde van los tiros.
Lo cierto es que, como no se le pueden poner puertas al campo, antes de que empezara el partido el estadio fue un clamor, con un "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende" que habría hecho palidecer a los evangelistas de la equidistancia. Porque hemos llegado a un punto de polarización e hipersensibilidad social en el que una frase tan clara y poco politizada como "Todos somos caballas" se convierte en una clara consigna ultraderechista, fascista y cosas peores que seguro que terminan en -ista.
Pero no, esto no va de fachas y gente de izquierdas, ni de equidistantes que, por no molestar, terminan posicionándose mostrando claramente que les da absolutamente igual que los ceutíes y los inmigrantes que llegaron hace un mes y medio estén pasando un infierno (cada uno el suyo). Va de fútbol y de apoyar a gente con un simple gesto, que tampoco compromete a mucho.
El caso es que, volviendo a Almería, este domingo vuelve la redonda a La Vega de Acá. La Unión Deportiva Almería recibe en casa al Celta Fortuna, el filial vigués. Qué buena oportunidad para que los dos equipos muestren su apoyo ya no a una ciudad, sino a los compañeros de Segunda División que hacen lo que pueden jugando en el Ceuta con la que está cayendo.
Sobre todo, por no dejar que la sombra de la duda o la sospecha ronden demasiado tiempo por el UD Almería Stadium. Se nos está llenando el patio de conspiranoicos y nadie quiere que, por posponer eternamente lo de apoyar a Ceuta, los mal pensados empiecen a señalar el origen árabe de la propiedad del club como posible motivo del silencio almeriensista. No sería bueno para el ambiente que García Pimienta está construyendo con el sudor de su frente.
El fútbol nunca ha sido solo fútbol. Tampoco es política. Pero permanecer ajenos a lo que pasa en el mundo no sirve de nada. Al menos, no sirve para nada bueno. Solo aleja a los futbolistas de la realidad y, lo que es peor, aleja a los aficionados de lo que pasa en su club. A la gente le preocupan muchas cosas y, a día de hoy, una de esas cosas es Ceuta.