"No todo está dicho": la opinión del senador almeriense Antonio Martínez
El socialista reflexiona sobre la actualidad política

Antonio Martínez.
“Si no te pliegas, iremos a por tu familia”. La literatura y el cine nos han mostrado como el mundo del crimen organizado utiliza una de las formas de castigo más cruel, dura e inhumana: amenazar a la familia, a las personas más cercanas y a las personas que más se quiere. De esta manera está actuando la derecha española en sus diferentes formas de manifestación: política, mediática, económica, social o judicial. Hoy el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene que ver cómo su familia está en el punto de mira para derrocar al Ejecutivo cueste lo cueste y caiga quien caiga.
El juicio oral abierto por el juez Peinado a Begoña Gómez con la retirada de pasaporte y la obligación de presentarse cada quince días en los juzgados, es el claro ejemplo de este acoso y derribo. Y además sin complejos, ya que esta instrucción judicial ha conseguido como pocas unir el criterio de la mayoría de expertos en derecho procesal. Las críticas van desde “instrucción errática”, “de enormes deficiencias”, pasando por “causa prospectiva”, “poco rigurosa”, “de notable incompetencia técnica”, “actitud procesal que daña gravemente la imagen del poder judicial”, incluso de “protagonismo político indebido del instructor”.
Y es que las medidas del gobierno progresista en favor de una mayor redistribución de la riqueza en favor de la clase trabajadora poco o nada agradan a los grandes tenedores, a las potentes economías y grandes empresas de este país. Con Pedro Sánchez como presidente, unos 17.000 millones de euros han dejado de estar en los bolsillos y en las cuentas de beneficios de los más ricos para pasar a redistribuirse vía subida del Salario Mínimo Interprofesional, Reforma Laboral o revalorización de las pensiones conforme al nivel de vida.
A los más ricos solo se les ha pedido un pequeño esfuerzo para que dejen de ganar una parte pequeña de sus beneficios, para que, de esta manera, toda la sociedad pueda disfrutar la buena marcha de la economía y del empleo en España. Pero lejos de mostrar patriotismo o simplemente empatía, un Partido Popular sin rumbo se ha subido al “el que pueda hacer que haga”. Ahí sí es cuando hacen, responden y reaccionan como lo harían los gangsters en el Chicago de los años 30, atacando a aquello más sensible donde se puede atacar, a la familia. Hay que ser viles y rastreros.
La historia también enseña, incluso la literatura y el cine, que en ocasiones, las víctimas salen victoriosas. La gente de bien empatiza, se suele poner de su lado, como de su lado se pone la verdad. Por tanto, cuidado con aquellos que ya se las prometen felices y se ven triunfantes en unas elecciones en 2027, porque igual… “no todo está dicho”.