La Voz de Almeria

Opinión

Bueno, ¿y ahora qué me dicen ustedes de la sentencia del TSJA?

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Con la documentación en la mano, como la tuvimos aquellos que por ella nos interesamos, la legalidad de la licencia dada al hotel era incuestionable. ¡Vaya paliza señoría! Pero como en Almería hemos querido cambiar hasta la dirección de los vientos, así nos ha ido. Se ha perdido una década y nos va a costar una “morterá” a los pobres y callados ciudadanos, como decíamos los jóvenes en los años setenta. No se tendría que haber dado la licencia de obra al hotel, en eso estoy con los que lo quieren tirar, pero la licencia dada tenía todas las bendiciones de las leyes en aquel momento. Cuesta trabajo creer que el juez, ahora vapuleado por el TSJA, no se diera cuenta. ¿Y ahora qué? ¿Seguimos con la pelea en los juzgados otra década? Y si dentro de otros diez años los jueces vuelven a decir que la licencia dada en su día era legal ¿qué hacemos? Duros de mollera somos.


Al final,  lo más preocupante, es saber ¿quién está pagando la morterá que está costando la lucha judicial? Y sobre todo, ¿quién pagará los trastos rotos durante todos estos años, sea legal o no, en última instancia, la licencia otorgada? Yo propongo que lo paguen todos aquellos que participaron en dar, aprobar y bendecir la licencia si es ilegal tras las futuras apelaciones, o en su defecto los que llevaron la licencia ante los tribunales y con ellos los que paralizaron a través de sus sentencias la construcción del inmueble. No me parece de recibo que Cristina Narbona, ministra entonces, se vaya de rositas ante el desaguisado organizado o que el juez Rivera lo haga con sólo un tirón de orejas de sus colegas. Lo mismo hay que decir de los responsables del ayuntamiento carbonero y la Junta . Que se depuren las responsabilidades y paguen los culpables, sean quienes sean.


Ya está bien de que los principales protagonistas de la película no tengan o se les exija responsabilidad ante sus actos. Los políticos se aprestan a salvar sus particulares bolsillos y aparecen con un convenio para que lo paguen los impuestos de los ciudadanos. El que metió la “patita” y no la sacó a tiempo que pague por el extravío causado. Estamos hartos, cada día más, de estos políticos que sólo saben meter la mano en el bolsillo a los de siempre. A sus señorías habría que pedirles un poco más de rigor en las sentencias. Se les caen de las manos.


tracking