Acabar con el bochorno de la ruina
“Es intolerable que el centro de nuestro casco histórico siga más tiempo en estado de devastación”
En la mañana de hoy muchos de ustedes habrán podido ver en la prensa escrita algunas fotos del estado de ruina interior del Ayuntamiento de Almería. Palomas, ratas y ecos de pasos perdidos. Y también esta mañana tiene previsto entrevistarse con el Alcalde la consejera de Fomento de la Junta de Andalucía para abordar este asunto.
Quizás la consejera haya visto ya las fotos. Pero hay que aclarar que las imágenes sólo reflejan parcialmente el estado de postración y abandono del principal edificio civil y administrativo de nuestra capital, abandonado a su suerte desde hace muchos años por la desidia de la Junta de Andalucía y su insoportable letanía de excusas de mala pagadora.
No hay más fotos porque los fotógrafos son humanos y la prudencia desaconseja meterse por según qué apuntalamientos. Que Dios bendiga a los pusilánimes que se empeñan en buscar permanentes equidistancias o los que se ponen melindrosos cuando los señoritos y señoritas de Sevilla marcan tu móvil. En todo caso, déjenme que diga una cosa: recuperar la Plaza Vieja y el Ayuntamiento de Almería no es una cuestión de siglas o de culpas; es una cuestión de dignidad ciudadana. Almería y los almerienses no nos merecemos seguir ni un día más con el miserable espectáculo de la ocultación caritativa de la cochambre por medio de una lona. Es intolerable que el centro de nuestro casco histórico siga en estado de devastación por más tiempo. Agotado el tiempo de las explicaciones, de las promesas y de las palabras, es hora ya de pico y pala. Y si quien debe hacerlo no puede, no quiere o no sabe, debería –por respeto a los almerienses- dejar paso a quien esté dispuesto a dar el paso de sacar a Almería de la suprema vergüenza de haber consolidado al escombro y la telaraña como parte activa del patrimonio urbano.